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martes, 4 de abril de 2017

Lanza de Vasto: Prólogo al Mensaje Reencontrado de Louis Cattiaux

El texto que presentamos, aunque no propiamente un escrito Hermético, toca un tema, muchas veces incomprendido, que siempre le ha estado relacionado. Nos estamos refiriendo al delicado asunto del voto de Silencio que rodea todo lo que se relaciona con el Hermetismo, como su propio nombre sugiere, un precepto siempre respetado y considerado como inviolable por todos sus practicantes a través de las edades

Esta breve, lúcida y clarificadora página,  fue escrita en Noviembre de 1945 por el filósofo, poeta, artista,  activista de la no violencia y discípulo de Mohandas K. Gandhi, Lanza de Vasto, a quien Gandhi le impuso el sobrenombre de Shantidas, quien trabajó siempre en pro del establecimiento del diálogo interreligioso, la renovación espiritual, el activismo ecológico y la no violencia.




 

Giuseppe Lanza del Vasto




Este bello texto, de una arrebatadora y contundente lucidez, fue escrito para servir como prólogo y homenaje al autor de una obra no menos extraordinaria, El Mensaje Reencontrado, la obra cumbre del pintor, poeta y alquimista galo, Louis Cattiaux.





Prefacio o a la primera edición de 12 libros preliminares
del Mensaje Reecontrado de Louis  Cattiaux





Por Lanza de Vasto




Arbre. Pintura de Louis Cattiaux




La conjura de los imbéciles, de los charlatanes y de los sabios ha tenido un éxito perfecto. Esta conjura tenía por objeto esconder la verdad. Unos y otros han servido a esta gran causa, cada uno según sus medios: los imbéciles por medio de la ignorancia, los charlatanes por medio de la mentira, los sabios mediante el secreto.

Los imbéciles no quieren que se descubra la verdad. Sospechan, instintivamente, que les molestaría. Si les fuera mostrada, apartarían la mirada; si se les pusiera en la mano, la dejarían caer; si se les forzara a mirarla cara a cara, gritarían horrorizados y correrían a esconderse bajo tierra. Los charlatanes no quieren que se descubra la verdad, porque arruinaría sus artificios, impediría su provecho y mostraría su vergüenza. Los Sabios que poseen la verdad no quieren que se descubra. Siempre la han tenido oculta por cuatro razones.

La primera: saben que Saber es poder y quieren apartar de él a los indignos. Porque el Saber en el indigno se vuelve malicia y el Poder, peligro público y plaga. Por esto, las reservas de conocimiento acumuladas durante milenios en los templos de Egipto permanecían inaccesibles a quien no había pasado por todos los grados de purificaciones y pruebas. Más tarde, los filósofos desconocidos, los nobles viajeros, los alquimistas, se transmitieron de la misma manera los restos de la misteriosa herencia, es decir, de boca a oreja o, más bien, por la presencia y el ejemplo, en símbolos y enigmas; siempre bajo el sello del secreto. Si vivieron en la intimidad de las formidables fuerzas de la naturaleza, se guardaron mucho de hacer partícipes de ellas a los atolondrados. ¡Oh, Sabios que sabéis callar! ¿Dónde estáis? Merecéis que todos los seres vivos os proclamen su gratitud, ¡oh, Sabios! ¡Oh, Sabios que sabéis callar!, ahora hemos aprendido el valor de vuestra prudencia, la grandeza de vuestra humildad, la profundidad de vuestra caridad. Ahora que a los profanos se les ha ocurrido adquirir y propagar tanta ciencia como pueden, ahora que se vanaglorian de sus descubrimientos con el mismo celo que vosotros habéis puesto en esconder los vuestros, hemos visto su resultado. Sin embargo, ¡cuán peque¿ña es su ciencia, exterior, superficial, precaria y limitada!, y ya vemos su resultado. Así, han envenenado las fuentes, minado la tierra, salpicado el cielo, trastornado y pervertido a los pueblos, corrompido la paz, deshonrado la guerra, y han suministrado al hombre de la calle tantos instrumentos de destrucción y de opresión que toda la familia de los seres vivos se ve amenazada, mientras continúa el progreso de este chancro.

La segunda razón de los Sabios para mantener oculta la Verdad, es que conocer es una operación de vida y una manera de nacer. Y nada puede nacer fuera de una envoltura. Una envoltura de carne o de corteza, de tierra o de misterio. Si abrís una semilla, ya no germinará; si abrís un lagarto para ver lo que hay dentro, sólo encontraréis el resto del cadáver y no lo de dentro del lagarto, su interior se ha ido, ya que el lagarto está muerto. De igual modo, la ciencia abierta, propagada y vulgarizada es ciencia muerta y fruto de muerte. Es un desierto de arena y no un puñado de simiente. Al permanecer exterior no puede ser profundizada, sino sólo extendida, y la vida se le escapa. No puede conducir a la conciencia, que es nacimiento a uno mismo, ni a la vida interior.

En cambio, el conocimiento de los Sabios es una gaya ciencia que tiene sabor de alegría y soplo de espíritu. Y como todo ser vivo, aunque sea una mosca, defiende su forma y rehusa exhibirse. La tercera razón de los Sabios para mantener oculta la verdad es su respeto por la dignidad del conocimiento. Ellos saben que ésta es la vía real que lleva al Dios de verdad. Ella ha de conducir a la contemplación, a la admiración de la naturaleza y a la adoración del creador. Debe aportar la luz a las almas, la exactitud a los pensamientos y la justicia a los actos. Debe dar salud y salvación. Los Sabios la han defendido tanto como han podido contra los hombres vulgares, por temor a que fuera apartada de su fin, desnaturalizada y envilecida, cosa que no han dejado de hacer los hombres vulgares desde que le pusieron la mano encima. Le han dado la vuelta utilizándola. Se han servido de ella en lugar de servirla. Estaba aquí para librarles de sus deseos y ellos la han uncido al yugo de sus tareas, la han forzado a aumentar sus posesiones. Estaba aquí para darles la conciencia y de ella han sacado la máquina. Han cogido el cáliz para hacerse una hucha y el crucifijo para hacerse una maza. Han enganchado la ciencia a sus motores, la han aprisionado en sus bombas. Pero, demasiado astutos, han caído en su propia trampa, dejándose atrapar por el engranaje de la máquina. Ahora, ella les roe poco a poco en tiempo de paz y los devora a grandes bocados en tiempo de guerra. Los Sabios han hecho todo lo posible por evitarlo.

La cuarta razón de los Sabios para mantener oculta la Verdad es que aman la Verdad, y no hay amor sin pudor, es decir, sin velo de belleza. He aquí por qué no quieren descubrirla sino revelarla, es decir, recubrirla de un velo luminoso. Por esto sólo han enseñado con parábolas, para que quienes tienen oídos para no oír permanezcan apartados; pero también para que quienes lo merecen aprendan los tonos y las claves de la música total. Pues sus alegorías, sus fábulas y sus blasones no explican el encadenamiento mecánico de las apariencias, sino las afinidades secretas y las analogías de las potencias y las virtudes, las correspondencias del número con el sonido, de las figuras con las leyes, del agua con la planta, con la mujer y con el alma, del fuego con el león, el hombre armado y el espíritu, de los astros con los ojos, las flores y los cristales de los metales y de las gemas, de la germinación del oro en las minas con la de la verdad en el corazón del hombre. En sus oscuros textos, donde las recetas del Gran Arte están salpicadas de advertencias piadosas, las solemnes sentencias de alabanzas y plegarias, lucen los hilos que tejen el manto del Rey de Reyes.

Al ocultar los Sabios su saber por escrúpulo, los charlatanes se aprovecharon para esconder su ignorancia bajo los mismos signos misteriosos. Los imbéciles los han confundido largo tiempo creyendo tanto en unos como en otros. Ahora, a medio camino entre los charlatanes y los imbéciles, ha surgido una nueva especie que asegura el triunfo definitivo de la conjura. Esta nueva especie es la de los universitarios y sabios oficiales, que el día de su advenimiento declararon nulo y sin valor el misterio filosofal, quimera la búsqueda de los antiguos maestros, juego de niños su ciencia, engañabobos su arte. Los imbéciles instruidos por los nuevos sabios, han confundido una vez más a los sabios con los charlatanes, pero esta vez para no creer ni en unos ni en otros. Sólo creen en la ciencia de los recién llegados, quienes simplemente enseñan que la verdad está en su ciencia y que todo lo que no pueden descubrir ni demostrar no existe. Ahora bien, no han enseñado, ni descubierto, ni demostrado nada acerca de la vida y de la muerte, del pecado y del juicio. Nada acerca del amor, del dolor y del rescate, acerca de la conducta del hombre y del destino del alma, acerca del sentido, la esencia y la salvación. A medida que descubren nuevas nebulosas o nuevos electrones, nuevas vitaminas o nuevos explosivos, se alejan y nos desvían de lo esencial. Y ahora la verdad está tan bien escondida que ya no se la busca. Incluso estaría totalmente perdida si no sobrevivieran algunos sencillos de espíritu para quienes la verdad existe. No pueden resignarse a pensar que nadie la tenga o la haya tenido. Recorren el mundo interrogando a la gente, los astros y las hierbas, interrogando el gran libro de la naturaleza y hojeando los textos olvidados, interrogando su corazón y a Dios en la plegaria. Saben que no tienen la verdad, pero saben que ella es. Están tan hambrientos y sedientos de ella que saben seguirla por el rastro y reconocerla por el olor. Ante un hombre difamado, un acontecimiento absurdo, un grimorio ilegible, se paran en seco y exclaman: ¡Aquí está! Ellos saborearán este libro. Para ellos ha sido escrito, aunque su hermandad sea poco numerosa.

Y tú, Cattiaux, amigo mío, ¿Has encontrado la Piedra? Sentado en la tienda donde pintas y meditas entre filtros y frascos, ¿has encontrado el carbunclo y la violeta? Sentado entre tu mujer y tu gato, Cattiaux, amigo mío, ¿has encontrado el oro vivo y el elixir? ¿Has visitado el interior de la tierra y, rectificando, encontrado la joya oculta y la verdadera medicina? No sé ni puedo decir si la substancia de los antiguos textos se oculta en estas páginas. Pero ¿cómo es que en ellas se encuentra su perfume? ¿En qué huevo y en qué alambique, Cattiaux, amigo mío, has destilado la esencia sutil que se llama el Perfume? ¿De dónde viene esta poesía que tiene por nombre Perfume de Verdad?
                                                                        


                                                                                                                                  Lanza del Vasto
                                                                                                                             Noviembre de 1945














jueves, 7 de mayo de 2015

Gold-und Rosenkreuzer Convencion año 1777

La Orden Gold-und Rosenkreuzer (Rosa Cruz de Oro) fue fundada por el alquimista Samuel Richter que en 1710 publicó Die warhhaffte und vollkommene Bereitung des Philosophischen jarras der Bruderschaft aus dem Orden des Gülden-und Rosen-Creutzes ( La Preparación verdadera y completa de la Piedra de los Filósofos por la Hermandad de la Orden de la Rosa Cruz de Oro) en Breslau bajo el seudónimo Sincerus Renatus en Praga a principios del siglo XVIII como un sociedad secreta jerárquica compuesta de círculos internos, signos de reconocimiento y tratados de alquimia. Bajo la dirección de Hermann Fictuld el grupo se reformó ampliamente en 1767 y nuevamente en 1777 debido a la presión política. Sus miembros afirmaron que los líderes de la Orden Rosacruz habían inventado la masonería y sólo ellos sabían el significado secreto de los símbolos masónicos. La Orden Rosacruz había sido fundada en Egipto por "Ormusse" ó "Licht-Weise" que habían emigrado a Escocia con el nombre de "Constructores del Oriente". En 1785 y 1788 la Orden de la Rosa Cruz de Oro publicó el Geheime Figuren o "Los Símbolos Secretos de los Rosacruces de los siglos XVI y XVII".










jueves, 23 de abril de 2015

El prodigioso y desaparecido artificio que Juanelo Turriano construyó en Toledo


El prodigioso y desaparecido artificio que Juanelo construyó en Toledo

El 23 de febrero de 1569, en Toledo, se puso en funcionamiento un artificio mecánico capaz de subir al día más de 14.000 litros de agua desde el río Tajo hasta el alcázar de la ciudad. Eran 100 metros de desnivel, una altura que había resultado insalvable para la tecnología de la época, pero Juanelo Turriano lo había conseguido. Cómo lo hizo es, todavía hoy, motivo de debate.





Posible reconstrucción del puente romano que estuvo en pie hasta el siglo X. Original en Toledo Olvidado




Juanelo Turriano, de nacimiento Giovanni Torriani, nació en el Milanesado en 1501. Poco se conoce poco de su infancia. Su leyenda lo retrata como un pastorcillo de familia humilde dotado con un talento innato para la astronomía. Sin embargo, parece más realista pensar que fue su amigo Giorgio Fondulo, un profesor de la Universidad de Pavía, el que lo inició en dicha ciencia. 

Según algunos, Turriano habría comenzando a formarse trabajando en el taller de su padre, del que se desconoce el oficio, pero al que el propio Turriano se refiere como “maestro” en alguno de sus escritos. Según otros, su padre era sólo un humilde molinero del río Po. En cualquier caso, se da por hecho que Turriano no acudió a la universidad, sino que adquirió la mayor parte de sus conocimientos mediante lapráctica y no la teórica. Aunque no por ello era un iletrado analfabeto. 

Años más tarde, ingresaría como aprendiz en algún taller de relojería de Cremona, donde, con el tiempo, conseguiría el grado de maestro. Posteriormente, se mudaría a Milán, donde daría sus primeros pasos como inventor de máquinas ingeniosas. Diseñó una potente grúa, una máquina para dragar la laguna de Venecia (auténtico desafío de la ingeniera italiana de la época) y mejoró algunas bombas de agua. 

En 1530, Turriano conocería a Carlos V durante su visita a Milán. Francesco II Sforza, duque de la ciudad, quiso obsequiar al emperador, un apasionado de los relojes, con el astrario de Giovanni Dondi, que era considerado una maravilla de la época. Turriano recibió la distinguida misión de volver a ponerlo en marcha, aunque, finalmente, se empeñó en construir uno nuevo. Le llevó más de 20 años de trabajo, pero Carlos V quedó encantando con su obra, por lo que le concedió una pensión vitalicia y le encargó otro planetario: el “Cristalino”. 

Según las descripciones de la época, el nuevo planetario se trataba de “una esfera de metal, cubierta por un cristal, en el cual un zodiaco tenía su propio movimiento”. En el año 1554, Carlos V lo nombraRelojero Real y Turriano se incorpora al servicio del emperador en Bruselas. Allí conocería, entre otros, a Juan de Herrera, y, años más tarde, acompañaría al emperador a su retiro en Yuste, con el que permanecería, hasta su muerte en 1558, encargándose del mantenimiento de sus relojes. 

Tras la muerte del emperador pasó al servicio de su hijo, Felipe II. El nuevo monarca no era tan aficionado a los relojes y autómatas como su padre, pero no quiso prescindir de sus servicios, así que lo nombraMatemático Mayor. El italiano asesora a la Corona en numerosas obras de ingeniería (especialmente, hidráulicas), como las del Canal del Jarama, la presa de Colmenar o del embalse de Tibi. Durante este tiempo, además, diseña las campanas de San Lorenzo del Escorial, construye varios molinos y continúa creando nuevos autómatas, algunos tan conocidos como el misterioso “Hombre de palo”.





Escala de Valturio en su “De Re Militari” del 1462. 
Disponible en googlebooks 






Es en 1565 cuando Turriano se instala definitivamente en Toledo. Para aquel entonces, la ciudad ya no es la capital imperial, pues ya hace unos años desde que Felipe II estableció su Corte en Madrid. En los años en los que lo ha sido, Toledo ha vivido una época de esplendor y expansión demográfica, aunque no ha resuelto su problema de suministro de agua que arrastra. 

Durante la época romana, el agua llegaba hasta la ciudad gracias a un acueducto-sifón. Un tipo de acueducto que se valía del uso del principio de los vasos comunicantes para reducir su altura. Para ello, el agua no circulaba a cielo abierto, sino que lo hacía por dentro de una cañería. El acueducto, que tenía menos altura que los puntos que unía, estaba compuesto por un primer tramo descendente, seguido de uno llano y, finalmente, otro ascendente para recuperar el nivel. De no haberse construido el tramo llano, la presión a la que se hubiera visto sometida la tubería hubiera sido mucho mayor. 

Una vez en la ciudad, el agua se almacenaba en un sistema de depósitos, del que la Cueva de Hércules parece que formaba parte, y del que la gente se abastecía. Sin embargo, después del abandono que sufrió durante la Edad Media, en el siglo XVI apenas quedaban las ruinas del acueducto. La noria gigante que se había construido en tiempos de la dominación musulmana también había desaparecido. Así que Toledo no tenía otra opción que ahogar su sed con los cántaros de agua que se subían a lomos de burros cada día desde el Tajo. Era un método ineficiente y penoso, los animales tenían que superar un desnivel de casi 100 metros cargados con los cántaros. 

Varios habían sido los intentos para “modernizar” la situación, pero todos sin éxito. Los sistemas de bombas fracasaron por la enorme presión a la que sometían, y que eran incapaces de aguantar, las tuberías. Para reducir la presión, se pensó en un sistema que superara el desnivel por etapas, aunque la idea tampoco funcionó. 

No es de extrañar, entonces, que en una de sus primeras visitas a Toledo, Turriano ya recibiera el desafío por parte de Alfonso de Ávalos, Marqués del Vasto de idear un método más eficiente para llevar el agua hasta la ciudad. El proyecto, sin embargo, parece que quedó aparcado hasta el 1565, cuando la ciudad lo contrató a sugerencia de Felipe II. Después de cerrar un acuerdo con los representantes del monarca y de la ciudad, Turriano se puso manos a la obra a trabajar en su artificio. El ingeniero correría con los gastos de la obra y la ciudad le pagaría cuando estuviera acabada y comprobara que funcionaba. 8.000 ducados del rey y una renta de 1.900 de la ciudad para él y sus sucesores. 

En sólo cuatro años, el ingenio estaba listo y suministraba a la ciudad unos 14.100 litros al día, un 50% más de lo comprometido. La primera subida de agua fue el 23 de febrero de 1569. Las autoridades de la ciudad pudieron comprobar lo bien que funcionaba, pero, para sorpresa de Turriano, rehusaron pagar arguyendo que puesto que el agua se almacenaba en el Alcázar era para uso exclusivo del palacio real y no para el de la ciudad. 

Frustrado y en una situación económica complicada, Turriano propuso a la ciudad la construcción de un segundo artificio. Esta vez sería él el que retendría los derechos de su explotación. La obra se completó en 1581 y, esta vez, al parecer, Turriano sí que cobró. Aunque su calvario no había acabado. El ingeniero no podía hacer frente a los posteriores costes de mantenimiento del ingenio y tuvo que acabar cediendo su control a la ciudad. 

El artificio había causado gran sensación. No sólo dentro de España, donde la mayoría de grandes escritores del Siglo de Oro lo mencionan en sus obras, sino también fuera. Hasta entonces sólo se había conseguido subir agua a menos de la mitad de la altura a la que lo hacía la máquina de Juanelo, unos 40 metros, en Augsburgo (Baviera) usando un tornillo de Arquímedes. Pero pese al éxito y el renombre ganado, Turriano moriría en su casa de Toledo casi en la indigencia el 13 de junio de 1585, poco después de haberse visto obligado a ceder su artificio a la ciudad al no poder hacerse cargo de su mantenimiento. Su cuerpo fue enterrado de caridad en el Convento del Carmen. 






Lo poco que quedaba del artificio en 1868. 
Antes de ser demolido. Fotos originales en Toledo Olvidado 



Las máquinas, sin embargo, continuaron funcionando hasta el 1639, aunque cada vez dando un rendimiento menor. Para entonces, por culpa de la falta de mantenimiento y del robo de piezas, las dos máquinas ya estaban en un muy mal estado. Ese año, la primera fue desmantelada y la segunda se dejó en pie como símbolo de la ciudad. Sin los artificios de Juanelo, la situación volvió a la normalidad y el agua volvió a subir a la ciudad a lomos de sus burros. Con el paso del tiempo, poco quedó del segundo. El pillaje lo acabó reduciendo a ruinas también. 

Pero pese al paso de los años y la desaparición física de la maquinaría, la admiración por el artificio no se ha perdido, y la respuesta a la pregunta de cómo funcionaba el Artificio de Juanelo todavía sigue siendo motivo de controversia. Han sido varios los que han intentado encontrar una explicación y varios los modelos propuestos, pero no es una tarea fácil, al no haberse conservado ningún plano o dibujo del artificio. Lo único con lo que han podido contar, los que lo han intentado, ha sido con las descripciones efectuadas por los viajeros y escritores de la época. 

El primero en enfrentarse al reto fue el ingeniero de minas Luis de la Escosura y Morrogh en 1888. El ayuntamiento de Toledo le había encargado un estudio sobre el problema de abastecimiento de agua de la ciudad, que en esa época aún seguía sin solución. Escosura aprovechó para interesarse por el antiguo artificio e intentó averiguar cómo funcionaba. Escosura partió de lo que había dejado escrito sobre el artificio Ambrosio de Morales, amigo y humanista de Juanelo. Sin embargo, pronto se dio cuenta era demasiado complicado hacerse una idea de su funcionamiento sólo con esa descripción, por lo que decidió buscar la inspiración en alguna ilustración de algún libro de la época. 





Vista general y detalle de la máquina de Ramelli para elevar agua de un río. Original(PDF)




Al cabo de un tiempo, Escosura creyó encontrar lo que buscaba en una lámina del ingeniero renacentista italiano Agostino Ramelli en la que muestra el diseño de una máquina para elevar agua. Escosura, sin embargo, hizo pequeñas adaptaciones para que la máquina se ajustara mejor con la descripción de Morales. Cambió los cajones y canales por cazos metálicos y caños, y sustituyó la transmisión original de la lámina por una basada en escalas de Valturio, para hacerla encajar mejor con el fragmento de la descripción de Morales: “La suma de [esta invención] es anexar o engoznar unos maderos pequeños en cruz por en medio y por los extremos, de la manera que en Roberto Valturio está una máquina para levantar un hombre en alto”. 

Estas escalas, accionadas por el giro de una rueda, se moverían de forma alternativa y proporcionarían a los cazos el movimiento de vaivén que la máquina de Ramelli necesitaba para su funcionamiento. Un cazo primero descendería para recoger el agua del cazo anterior para luego ascender y verterla sobre el cazo que le seguía. De esta manera, de cazo en cazo, el agua iría ganando altura. Para completar el modelo, Escosura le agregó otra noria que movería una cadena o correa con vasijas de agua y que sería la que subiría el agua desde el río hasta la primera de las máquinas. 

Durante mucho tiempo, la hipótesis postulada por Escosura en su “El artificio de Juanelo y el Puente de Julio César” fue ampliamente aceptada, hasta que el investigador de la técnica Ladislao Reti, intrigado por la cuestión, decidió investigar más. En seguida, comprobó que existía más descripciones y documentos de la época de que los que Escosura había usado para formular su hipótesis y, en 1967, propuso su propio modelo. 




El torreón de Ramelli



Curiosamente, Reti también se sirvió del mismo libro de Ramelli, “Le diverse et artificiose machine”, para inspirarse, pero reconoció el artificio de Juanelo en una lámina distinta. También se trataba de unamáquina que servía para elevar agua gracias a una noria, pero esta vez lo que se hacía oscilar eran los cazos situados en una torre de manera vertical, no sobre un plano inclinado. Según Reti, este sería el verdadero secreto del artificio. Los cazos, o cucharones, de la torre oscilarían de manera que el agua iría pasando de cazo en cazo a través de un caño o tubo hasta subir al depósito superior, desde el cual los cazos de la siguiente torre se encargarían de seguir elevando el agua. 

El artificio también estaría compuesto además por dos ruedas hidráulicas. La primera funcionaría como una noria normal y serviría para superar los primeros 14 metros de desnivel. Mientras que la segunda proporcionaría la fuerza motriz para hacer oscilar los torreones de cazos. Con varios de estos torreones el agua superaba finalmente todo el desnivel.






Las dos posiciones de una de las torres





Modelo del artificio completo siguiendo el modelo de cazos oscilantes. Original




Unos años depués, el estudioso Nicolás García Tapia corrigió algunas de las imprecisiones de este modelo y propuso un nuevo modelo basado en él. El mayor problema del anterior modelo era que las torres contaban con una única vía de agua, cuando en la mayoría de documentos siempre se habla de dos. Tampoco parecía coincidir la apariencia de las torres con la descripción que dio de ellas un viajero inglés, según la cual “…los dos lados de la máquina parecían dos pies que alternativamente pisaban el agua, como los hombres que exprimen las uvas en el lagar cuando la vendimia…”. 

Teniendo en mente estos problemas y algunos otros, García Tapia propuso unas modificaciones a la solución de Reti. Las torres de su modelo son, en cierta manera, el resultado de combinar ingeniosamente dos de las de Reti en una sola. De esta manera, las torres tendrían dos vías de agua y una apariencia simétrica, lo que haría que su movimiento bien pudiera recordar al de un hombre saltando alternativamente sobre cada uno de sus pies.



Modelo modificado de García Tapia, ver animación 




En la actualidad, la de García Tapia es la hipótesis defendida por la Fundación Juanelo Turriano. Sin embargo, tiene, aparentemente, un defecto: no utiliza las escalas de Valturio de las que habla Ambrosio Morales. Según los que apoyan la teoría, tal problema no existe. Por un lado, Morales bien podría haber confundido la disposición de las tablillas que unen los cazos con una de esas escalas, pues la forma es similar, y, además, la descripción de Morales es un tanto ambigua y no permite concluir con total seguridad si bien se refiere simplemente al modo en que estaban encajadas las tablillas unas con otras o si, en efecto, formaban una escala.

Además, la teoría de Reti-García Tapia se vio reforzada con hallazgo y publicación en la Revista de Estudios Extremeños del casi desconocido “Itinerario hispánico del Chantre de Évora en 1604” . Un relato en el que un canónigo de Évora cuenta su peregrinación de 30 días por el centro de España y que le lleva a visitar Toledo. Como no podía ser de otra manera, allí visita el artificio del que dice estar formado por variastorretas oscilantes de cazos que subían el agua de forma escalonada. El documento además incluye unos esquemas, que aunque son bastante rudimentarios, son los únicos realizados por alguien que viera el artificio en funcionamiento.


Esquema del artificio según el Chantre de Évora




Más recientemente, el ingeniero Xavier Jufre (ver entrevista) ha propuesto un nuevo modelo basado totalmente en escalas de Valturio, en este caso verticales. Las diferentes escalas, situadas sobre un plano inclinado, se moverían de forma alternativa hacia arriba y abajo. De manera que cuando una escala se encuentra desplegada del todo, y sus cazos se encuentran en su posición más alta, vierte su agua sobre la siguiente, que se encuentra su posición más baja al estar casi plegada del todo. De esta manera, el agua iría pasando de escala en escala hasta superar todo el desnivel. Las escalas se plegarían y desplegarían mediante un sistema de transmisión accionado por el movimiento de una noria.





El mecanismo según Xavier Jufre Garcia. Original


PS(i): En el 1998 se firmó un contrato para reconstruirlo.
PS(ii): El príncipe heredero de Japón, Naruhito, visitó sus ruinas un veraniego día del 2008.

Actualización 7-Septiembre-2010: Entrevista a Xavier Jufre en la que nos explica las bondades de su modelo y otras muchas cosas interesantes




Más Post:



Más Información

- Artificio de Juanelo in en.wikipedia.org
- Juanelo Turriano, relojero e ingeniero cremonés (PDF) de la Fundación Juanelo 


Turriano

- El Artificio de Juanelo en Toledo Olvidado
- Reconstrucción del artificio de Juanelo (PDF) por Miguel Bermejo Herrero et al.
- El artificio de Juanelo y el Puente de Julio César (PDF) de Luis de Escosura y Morrogh





Animación explicativa del funcionamiento del Artificio de Juanelo Turriano
ó
"Artificio Toledano"



























sábado, 11 de abril de 2015

El Sistema alquímico y mágico de la Orden de la Rosa+Cruz de Oro en la Alemania del siglo XVIII

EL SISTEMA ALQUÍMICO Y MÁGICO
DE LA ORDEN  DE LA ROSA+CRUZ DE ORO EN LA ALEMANIA DEL SIGLO XVIII



La imagen reproducida pertenece a una edición manuscrita y original coloreada a mano de la "Geheime Figuren der Rosenkreuzer, aus dem 16ten und 17ten Jahrhundert" de 1785, que muestra el "Mysterium Magnum Studium Universali". (Desde el archivo de Sodalitas Rosae+Crucis et Solis Alati.)



La Orden Gold und Rosenkreuzer fue originalmente un movimiento independiente de la Masonería, en sus reglas se estipulaba que debían reformar el movimiento cada 10 años como sucedió en 1757 . En 1767 se transformó en un sistema de alto grado masónico, ejercíendo posteriormente una fuerte influencia que alcanza hasta nuestros días. Aún hoy podemos observar su rastro en el simbolismo que ha quedado patente en los jardines de la época.





Entrada


El Jardín del Capricho de Madrid





Exedra

Simbología masónica en el Jardín del Capricho de Madrid







misterioso


Parc del Laberint d'Horta (Barcelona)






Los laberintos más impresionantes del mundo


Laberinto del Jardín el Capricho (Madrid)








Teatro de autómatas.
 Jardines del Palacio de Hellbrunn, Salzburg  (Austria)






En la actualidad la mayoría de las personas interesadas en la tradición hermética occidental saben que durante el s. XVIII La Orden Gold und Rosencreuzer fue una Orden Masónica de alto grado que apoyaba su sistema en un fuerte énfasis en la Alquimia de laboratorio. Sin embargo lo que no es tan conocido es que ese trabajo operativo desarrollado durante la ejecución de la Gran Obra era un paso, una preparación para acometer con garantías el trabajo mágico y teúrgico que se impartía posteriormente en los grados más elevados de su sistema de enseñanza hermética, en los que se hacía manifiesto el objetivo final de la Orden, que era convertirse en un profeta a la manera de los que narra el Antiguo y el  Nuevo Testamento.

La intención de este artículo es aportar un poco de luz sobre todos estos aspectos de la Organización y al mismo tiempo procurar al lector interesado una visión general de cómo esta Orden estaba estructurada y como desarrollaba su Sistema de instrucción entre sus miembros.

La documentación visual que reproducimos en este artículo proviene de la vieja sede sueca de la Orden Gold und Rosenkreutz, una institución que contenía una gran cantidad de documentación hasta ahora inédita, y que en la actualidad permanece bajo custodia de la Sodalitas Rosae+Crucis et Solís Alati.



Orden de Samuel Richter


Durante los años en los que el Movimiento Rosacruz irrumpió en Europa, cuando aparecieron sus tres principales manifiestos: la"Fama Fraternitatis", la "Confessio Fraternitatis" y "Las Bodas Químicas de Cristian Rosencreutz", la Hermandad mostraba un interés sólo parcial por la Alquimia. Más tarde, durante los posteriores renacimientos de la idea Rosacruz,  se produjo una transformación pasando a dedicar un gran énfasis al denominado Arte Real, declarando ser los legítimos depositarios de secretos tales como el de la transmutación metálica y la operativa en la consecución de la Piedra Filosofal o el también denominado Elixir de Larga Vida.

Hoy no queda practicamente ninguna duda de que la dirección que tomó el Movimiento en ese momento de la historia no hubiese sido la misma sin el concurso del alquimista alemán Michael Maier, cuya defensa acérrima e influencia sobre la Hermandad se considera fue determinante sobre su destino.

Michael Maier, autor de algunas de las obras cumbre del hermetismo, tales como su "Atalanta Fugiens", una obra de dimensión universal que hemos presentado al lector en la entrada anterior de este mismo blog, puede considerarse impulsor del Movimiento Rosacruz, una corriente esotérica que sin duda hubiese evolucionado en una dirección enteramente diferente sin su concurso considerado poco menos que definitivo en su apología e influencia sobre dicha Hermandad, algo que resulta patente en algunas de su obras, como en "Symbola Aureae Mensae" (1617) o en "Themis Áurea" (1618), donde se subraya explícitamente el contenido del corpus filosófico y operativo del Movimiento, eminentemente alquímico.


La primera mención sobre la Orden Gold und Rosenkreutz se produce a principios del s.XVIII, casi un siglo después de la muerte de Maier (1622), cuando el rosacrucismo alquímico quedó firmemente establecido. Durante ese intervalo bien poco se supo de la Rosa Cruz en Alemania.

En 1710, se publicó en Breslan una obra titulada "Die wahrhafte una volkommene Bereitung des philosophis-chen Steins der Brüderschaffí aus dem Orden del Cuiden und Rosen Kreutzes" ("La verdadera y completa preparación de la Piedra de los Filósofos obtenida por la Hermandad de la Orden de la Rosa Cruz Dorada"). La firmaba «Sincerus Renatus», seudónimo de Samuel Richter, un eclesiástico de Hartmannsdorf, población cercana a Landshut (Silesia), que había estudiado teología protestante en La Haya. Richter era seguidor de las ideas de Paracelso y de Jacob Boehme, y estaba profundamente interesado en la Medicina y en la Alquimia. En la obra antes citada no sólo describe una serie de procesos alquímicos, sino que establece las reglas y la constitución de una supuesta orden rosacruz. El contenido de dicho libro se basa profusamente en algunas obras anteriores, fundamentalmente "Echo der von Gott hocherleuchteten Fraternitet, des lóblichen Ordens R. C." ("Eco de la muy iluminada por Dios Hermandad Venerable de la Orden de la R. C.,"), de Julius Sperber (1615), y "Themis Áurea", de Michael Maier.

La hermandad, tal como era presentada por Renatus, carecía ahora del espíritu antipapal de los primeros manifiestos rosacruces y aceptaba a miembros católico-romanos. Tendría un imperator elegido de por vida, y su número de miembros quedaba limitado a sesenta y tres. El imperator debía cambiar su nombre y lugar de residencia cada diez años, y también elaborar un historial completo de cada uno de los hermanos. Cada candidato, una vez aceptado, recibía una porción suficiente de la Piedra Filosofal  que le garantizaba prolongar su vida durante sesenta años más, pero como compensación debía observar un conjunto estricto de reglas. La Piedra, por ejemplo, jamás debía llevarse en forma de aceite, sino sólo en "polvo de primera proyección" contenida en una caja de metal con cierre también metálico. Además, nunca debía ser administrada a una mujer que estuviese de parto, porque "ésta tendría que ser acostada prematuramente". También encontramos la estipulación, harto enigmática, de que "la Piedra no habrá de utilizarse en la caza".

El tono anti-papal de los manifiestos rosacruces había cesado gradualmente durante el s. XVII, y el papel de la Alquimia de laboratorio había aumentado, hasta el punto que se incluye al Camino Real junto al término Rosa Cruz añadiéndole la palabra Oro.

Renatus da también detalles de los procedimientos de iniciación, votos y saludos. Cuando dos hermanos se encuentren en la calle, uno de ellos dirá: "Ave, Frater", a lo que el otro responderá: "Roseae et Aureae", y entonces el primero añadirá la palabra "Crucis". Una vez así establecida la situación de cada uno, se dirán uno al otro: "Benedictus Dominus Deus Noster Qui dedit nobis signum", y mostrarán sus respectivos sellos de la Orden.

Aún en la actualidad todavía se debate si la Orden Gold-und Rosencreuzer  existió y en realidad era un grupo organizado ó sólo el producto de la imaginación de algunos soñadores, pero lo que no cabe lugar a dudas es que fuera real o imaginaria dejó un fuerte impacto hasta mediados del siglo siguiente.

Al principio de este período la ceremónia de ingreso era muy simple, y se llevaba a cabo en una iglesia durante la noche. Los postulantes habían sido preparados durante tres meses por sus patrocinadores, y se reunian por primera vez con su iniciador en el altar de una iglesia. La iniciación consistía en tres partes:

a) Actividades ceremoniales (Como el corte del cabello, que se oficiaba por el Superior de la Orden, y la sangría).

b) El juramento.  

c) Una oración. 

Posteriormente, el nuevo miembro recibía una pequeña porción de la Piedra Filosofal, que se le entregaba bajo una regulación estricta. En resumen, con una serie de rituales de estilo Masónico,  y una elaborada estructura, los estatutos de la Orden establecieron un nuevo estándar para épocas posteriores.

Sin embargo, aparte del libro publicado, la existencia  de un vínculo real entre esta primera Orden y la establecida unos 50 años más tarde, se considera muy poco probable actualmente, aunque es un hecho que durante esa época existieron actividades Rosacruces en toda Europa.

La cuestión que se plantea aquí es si el documento de Renatus corresponde a una orden auténtica o no. Waite, con su acostumbrada vaguedad y ponderación, opina que el libro de Renatus muestra que se ha producido "un cambio notable en el espíritu y en la forma exterior de la Orden, haciendo que se acate ahora un reglamento metódico, lo que sugiere que algo en ella había estado creciendo entre bastidores, en silencio y lejos de la común comprensión". La línea de razonamiento que emplea Waite parece acertada, ya que avanzando un paso más podemos conjeturar —dentro de lo razonable— qué pudo ser ese "algo" que había estado "creciendo en silencio"

Poco sabemos actualmente de Richter y su obra, pero aun así podemos extraer algunas conclusiones. Al principio de su texto "La verdadera y completa preparación de la Piedra de los Filósofos, obtenida por la Hermandad de la Orden de la Rosa Cruz Dorada", Richter nos informa de que el libro no es una obra propia, sino que fue copiada de un manuscrito a él confiado por un «profesor en el Arte», cuyo nombre no va a revelar. Dicho manuscrito desvela las auténticas prácticas y reglamentos de la Orden, así como dos lugares en los que tenían por costumbre reunirse, pero las referencias a los puntos de encuentro han sido alteradas, "porque ninguno de ellos (los hermanos) permanece en Europa, sino que cinco años ha partieron para la India con la finalidad de llevar allí una vida de mayor paz". Este éxodo a la India ya había sido mencionado por el escritor de tendencia antirrosacruz Heinrich Neuhaus en su "Pía et Utilissima Admonitio de Fratribus Rosae Crucis" (1618). La referencia a la India pudo haber llegado a Richter desde esta primerísima fuente, pero parece poco probable que un honrado eclesiástico protestante se inventara el cuento del "profesor en el Arte" que le había entregado el manuscrito, como también es poco probable que hablase con tanta convicción de una hermandad auténtica y real sin tener buenas razones para ello. Es posible que el propio Richter fuese miembro de esa hermandad, en cuyo caso Sincerus Renatus habría sido el nombre que adoptó dentro de la misma: "Sincerus" ¡significa auténtico, genuino o sincero, y "Renatus" significa vuelto a nacer.

Como ya hemos mencionado, Richter había estudiado teología en La Haya, ciudad que era un gran centro de estudios alquímicos durante los siglos XVII y XVIII. Era también la sede de una logia de los "Unzertrennlichen" que llevaba el nombre de "Sincera Confoederatio", lo que sugiere una relación con la primera parte del pseudónimo de Richter. Por tanto, parece bastante probable que Richter fuese miembro de dicha sociedad. De ser esto cierto, los "Unzertrennlichen" adquieren entonces un papel mucho más relevante de lo que hasta ahora se había supuesto en la historia del Rosacrucismo. 

Ya hemos visto cómo la Orden a la que se refiere Richter parece haber estado estrechamente relacionada con los manifiestos originales, y también es muy probable que los "Unzertrennlichen" fuesen  el "eslabón perdido" que relaciona a los rosacruces de la época de Andreae con la Orden Gold- und Rosenkreuz (Rosa Cruz Dorada) del siglo XVIII. El tema justifica un examen más detallado de esta interesante Orden.

En su monumental trabajo sobre los movimientos-esotéricos,"Die Erleuchteten", Karl Frick describe el simbolismo empleado por los "Unzertrennlichen". Durante sus reuniones ponían sobre una mesa una Biblia, una calavera y un reloj de arena. Sus principales símbolos eran el Sol, la Luna y las estrellas, una figura femenina que representaba la Pansofía, una brújula, un círculo y tres globos. También solían hablar de ascender siete peldaños hasta una "fuente de sabiduría", del "más alto arquitecto del mundo". Se trata claramente de una terminología gnóstica, reminiscente de la ascensión a través de los siete planetas hasta alcanzar la fuente divina, un fragmento de la cual forma parte del ser humano. La Orden tenía cinco grados. Los iniciados del primero y segundo grado llevaban una cruz de plata, y los de grados superiores una de oro. Posiblemente, cuando un miembro accedía al grado más alto era admitido en una orden interna en la que la «cruz dorada» se convertía en «cruz rosa y dorada», y la inclusión de la rosa significaba la iniciación a una doctrina especial extraída de fuentes orientales y relacionada al parecer con técnicas sexuales, lo que explicaría el extremado carácter secreto de esta primera Orden.

Hasta el momento, los indicios apuntan a la existencia de una hermandad alquímica autodenominada Gold-un Rosenkreuz, muy extendida, pero que trabajaba en gran secreto. 

Además de los escritos de Renatus, contamos con otros documentos de idéntica denominación "Gold-und Rosenkreuz" que respaldan esta hipótesis. En efecto, disgregados por todo el mundo de habla alemana, existen hoy en día numerosos manuscritos que han llegado hasta nosotros transmitidos en forma oral o escrita, conteniendo las mismas fórmulas alquímicas, pero expresadas en  forma diferente, lo que sugiere que tales documentos no fueron simplemente copiados de una misma fuente original, sino que eran el reflejo de una enseñanza viva impartida entre un cierto grupo de personas. 

Uno de esos documentos se encuentra actualmente en la Biblioteca Nacional austríaca de Viena. Se titula "Testamentum der Fraternitet Roseae et Aureae Crucis "("Testamento de la Hermandad de la Rosa Cruz Dorada)", y hay una nota en una de las hojas de encuademación que hace constar que fue adquirido en 1735 por Johann Adalbert, Príncipe de Buchau. Este documento empieza enumerando una serie de reglas de la orden similares a las prescritas por Renatus, con unas cuantas diferencias. Por ejemplo, el número de hermanos ha aumentado desde sesenta y tres hasta sesenta y siete. También describe varios procesos alquímicos, entre ellos la fabricación del Elixir de Larga Vida, partiendo de fluidos corporales como la sangre y la orina.

Existe un manuscrito semejante en la Biblioteca del Estado de Württenberg de Stuttgart, el "Thesaurus Thesaurorum a Fraternitate Rosae et Aureae Crucis" ("Tesoro de tesoros de la Hermandad de la Rosa Cruz Dorada"),. El autor escribió en la portada la fecha de 1580, que puede ser o no auténtica, por supuesto. Al igual que otros manuscritos, este documento contiene las reglas de la Orden y algunos procesos alquímicos similares a los comentados, pero descritos bajo lenguaje diferente. Los métodos para elaborar el Elixir de la Vida a base de sangre y orina son tediosos y complejos, pero, en cambio, las instrucciones sobre la utilización del sudor son sencillas, transcribo aquí su esencia:

"Tómese una porción de sudor y macháquese junto con láminas de oro en un mortero hasta que se torne negro. Póngase en una redoma de cristal y déjese que sedimente. Su color irá adquiriendo varias tonalidades, acabando en rojo sangre. Déjese en putrefacción durante un mes y destílese entonces en una retorta. Cuando se hayan destilado cinco gramos se tendrá una sustancia con la que es posible realizar grandes prodigios".

La Hermandad Gold-und Rosenkreuz debe ser contemplada dentro del panorama general del resurgimiento de la Alquimia en el siglo XVIII, que en verdad constituye un fenómeno digno de estudio. Gran parte de la nobleza practicaba o patrocinaba entonces la Alquimia, como era el caso del príncipe Ludwig George Karl von Hessen-Darmstadt (1749-1823), el cual tenía a su servicio a un alquimista llamado Peter Christian Tyssen, a quien había hecho venir de Italia. Ferdinand, duque de Braunschweig (1721-1792), también sentía un enorme interés por la «Gran Obra» y tenía un laboratorio alquímico en su castillo de Vechelde.

Otro alquimista notorio de este período fue el Conde de Saint Germain, un personaje convertido hasta tal punto en leyenda que actualmente resulta difícil separar la ficción de la realidad al leer los informes que nos han llegado sobre su vida y su persona. Después de haber viajado por toda Europa enmascarado bajo una serie de pseudónimos (Marqués de Montferrat, Chevalier Schoening, Compte Soltikoff y Graf Tzarogy, entre otros), Saint Germain acabó siendo huésped permanente del castillo del land-grave Karl von Hessen-Kassel, donde terminaron sus días hacia 1780. De él se afirmaba que poseía un elixir que le había permitido vivir 400 años.En cierta ocasión encontrándose en Dresden, fue preguntado su cochero si tal cosa era cierta. El cochero contestó que no lo sabía con seguridad, pero que en los 130 años que había estado al servicio de su señor, éste había tenido siempre el mismo aspecto que presentaba el primer día. No ha de sorprendernos entonces que muchos hayan asegurado que el conde era un adepto rosacruz.

Por aquellos años en Austria, el auge de la Alquimia se había convertido en una auténtica epidemia,  afirmándose que en un momento dado hubiéron 10.000 alquimistas que operaban en Viena, que llevaban a cabo sus experimentos sin amedrentarse por la política de hostigamiento que contra ellos ejercía la Emperatriz María Teresa, cuyo esposo Francisco (proclamado emperador en 1745) era —ironías de la vida— un avezado alquimista que tenía instalado un laboratorio en su palacio real.(2)

Otra información muy interesante sobre el Arte de la Alquímia, procede  concretamente de "Sub Rosa-Vertrauliche Mitteilungen aus dem maurerischen Le-ben unserer Grossváter", de  Gustav Brabbéeaun (Viena, 1879). Esta obra está escrita desde un punto de vista hostil. Esta obra está basada en manuscritos heredados de su abuelo. Está escrita desde un punto de vista hostil, como muestra este pasaje:

"En los años 1782 y 1783 existió en Viena una sociedad alquímica que se otorgó a sí misma el pomposo nombre de los "insignes, sabios, nobles y excelentes Caballeros de la Estrella Fugaz". Sus asambleas se celebraban dos o tres veces por semana, especialmente en las frías y claras noches de finales del otoño, siempre rodeadas del mayor misterio. Se dice que el Gran Maestro de esta sociedad era un valiente y renombrado general de la época, a quien el Emperador tenía en gran estima. Criados armados custodiaban entradas y salidas durante las sesiones, y no permitían pasar a nadie que no diera el santo y seña. Varios hermanos, montados en excelentes cabalgaduras, salían por separado a recorrer, a menudo durante noches enteras, grandes extensiones de terreno en busca de la estrella fugaz caída, y volvían luego a reunirse con sus impacientes compañeros, cargados con un botín, que colocaban en un recipiente redondo, donde lo conservaban hasta que se convirtiera en oro". (Párrafo citado por Frick, pág. 353.)

La "estrella fugaz" se refiere al rocío matinal, al que la Alquimia concebía como procedente de la transpiración de los astros y que supuestamente contenía el "fluido vital" que también se hallaba presente en las secreciones corporales. Armand Barbault, en su libro "L'Or du Milliéme Matin" ("El Oro de la Milésima Mañana", publicado en Francia en 1969 y en Gran Bretaña en 1975) expone de forma muy interesante el empleo del rocío por los modernos alquimistas.

En el otro extremo del mundo de habla alemana, en Prusia, la Alquimia era también una afición muy extendida. Uno de sus practicantes fue Cari Adolf von Cariowitz, un distinguido noble prusiano que jugó un papel primordial en la organización de la derrota de Napoleón en la batalla de Leipzig. Tenía un laboratorio alquímico en su castillo de Kuckuckstein, en Liebstadt, y era asimismo miembro de la orden Gold-und Rosenkreuz (a la sazón de adscripción masónica), como se desprende de sus documentos personales. Además de numerosos términos estrictamente masónicos, contiene también el código correspondiente a la denominación «unbekannte Oberen» ("Superiores Desconocidos"), que es un concepto rosacruz. Otro código se refiere a la «Goldkochen», la preparación del oro.

La pregunta que hay que plantearse sería: ¿qué estaban tratando de lograr los alquimistas, y en especial los alquimistas rosacruces? Para intentar contestarla debemos entender primero qué es la Alquimia. De todas las ciencias antiguas, la Alquimia ha sido probablemente la peor tratada y comprendida. La idea que la gente se hace del alquimista es de alguien enfrascado en inútiles intentos de convertir el plomo y otros metales básicos en oro, pero detrás de esos afanes metalúrgicos subyace una complejísima visión del hombre y del universo que sigue siendo válida hoy, aunque provenga de una tradición ajena a la ciencia ortodoxa.

La premisa básica de la Alquimia está expresada la máxima de Hermes: «Lo que hay arriba es como lo que hay abajo», es decir, que el ser humano y el mundo natural son reflejos de un modelo existente en el ámbito divino. («Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza»). La tesis es que el hombre pertenece tanto al mundo material como al divino, puesto que contiene una pizca del espíritu universal, que quedó prisionero de la materia a causa de la Caída original. Tiene también un alma individual y un cuerpo físico. En términos alquímicos, el cuerpo, el alma y el espíritu corresponden respectivamente a la sal, al azufre y al mercurio, que representan también tres fuerzas universales, la Trinidad de la doctrina cristiana y las tres «Gunas» de la religión hindú. Liberando su espíritu de las ataduras de la materia, el hombre de nuevo es capaz de vislumbrar su perfección divina perdida. En esta creencia los alquimistas seguían una antigua tradición gnóstica, un sistema de pensamiento que la iglesia cristiana primitiva suprimió oficialmente, pero que sobrevivió en las corrientes herméticas que recorrieron el subsuelo del pensamiento europeo, surgiendo ocasionalmente a plena luz como en el Renacimiento. El mundo de la materia comparte la capacidad del hombre para redimirse y perfeccionarse, y el estado de perfección se simboliza mediante el oro, el más alto desarrollo para la materia metálica, de forma que los intentos del alquimista para transformar otros metales en oro son esfuerzos no tanto por conseguir una transmutación, sino esencialmente un mejoramiento.

Según el pensamiento alquímico, Dios ha puesto deliberadamente a disposición del hombre los medios espirituales y materiales mediante los cuales le es dado alcanzar la perfección. Entre ellos está no sólo el secreto de transformar los metales, sino también formas de combatir las enfermedades y la muerte, males que en definitiva no son más que síntomas del estado del hombre después de la Caída. De aquí que exista una Alquimia interna encaminada a la perfección del alma y una Alquimia externa complementaria, enfocada al perfeccionamiento del cuerpo y de la materia.

El alquimista es consciente de que, para lograr superar su sometimiento a la materia, el hombre debe comprender el funcionamiento de ésta y dominar sus procesos. Según su filosofía, las tres fuerzas universales operan a través de siete canales, representados en el firmamento por los siete planetas y en la Tierra por los siete metales básicos. El Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno corresponden respectivamente al oro, la plata, el mercurio, el cobre, el hierro, el estaño y el plomo. El mundo de la materia propiamente dicho está constituido por cuatro elementos: Fuego, Tierra, Aire y Agua.

Un ingrediente esencial en el proceso alquímico era la Piedra Filosofal, sustancia sin la cual no se podía lograr la transmutación de los metales en oro. La Piedra era también el «Elixir de Larga Vida», que podía curar las enfermedades y garantizar la longevidad. Los textos alquímicos suelen mencionar esta sustancia de forma un tanto velada: es una piedra y no lo es, existe por doquier en la naturaleza, pero se la desprecia o ignora, es desconocida y al mismo tiempo todos la conocen.

El proceso de transformación implicaba la reducción a la materia prima, una sustancia básica liberada de sus características no esenciales. Esta sustancia tenía la capacidad de «evolucionar» hasta convertirse en oro u otros metales cuando se la «impregnaba» con un «fluido vital» universal, que correpondía al concepto hindú del Prana, el hálito que infunde vida al universo. Dicho «fluido vital» era atraído por ciertas «sales» del cuerpo y de otros organismos, sales que se encuentran en las secreciones corporales, de forma que si éstas se destilan se puede extraer la esencia portadora del Prana. Este era el fundamento teórico que sustentaba las fórmulas para extraer el elixir partiendo de la sangre, el sudor, la orina y el semen.

La utilización por parte de alquimistas farsantes del semen y otras sustancias orgánicas queda confirmada en otro pasaje del libro de Gustav Brabbée, en el que describe con horror a cierto grupo que trabajaba sobre el principio de que el cuerpo humano es la mejor retorta existente para producir el elixir. Una de las formas que empleaba dicho grupo para tratar de conseguir el elixir era contratar a unos hombres y mujeres a quienes, a cambio de una suma de dinero, se les pedía que comieran y bebieran los mejores manjares y el mejor vino hasta hartarse, y a continuación se procesaban sus excrementos y su orina para extraer el elixir. Para la obtención del semen destinado a esos mismos fines contaban con la colaboración de uno de ellos, que era oficial del ejército. Pagando una cierta cantidad de dinero, este hombre conseguía la sustancia deseada de los soldados bajo su mando. Este sistema se utilizó hasta que aquellos voluntarios empezaron a debilitarse tanto que el médico del regimiento hizo una investigación, y uno de los «productores» reveló el por qué de la flojera. Pero por risibles que nos puedan parecer estas actividades, eran una consecuencia perfectamente lógica de las premisas sobre las que operaban los alquimistas.

Es evidente que los rosacruces del siglo XVIII poseían una profunda comprensión tanto de la Alquimia interior como de la exterior, como se infiere del examen de sus obras. Una de las más interesantes es "Geheime Figuren der Rosenkreuzer" ("Los Símbolos Secretos de los Rosacruces"), publicada en Altona en 1785, en la que encontramos una ilustración que muestra un medallón circular sobre el que hay tres escudos, unidos por cadenas, que portan un águila, una estrella y un león respectivamente; hay también dos globos (que representan la Tierra y los cielos), un orbe, dos brazos que surgen de nubes a ambos lados del medallón, símbolos de los siete planetas y el Sol y la Luna vertiendo chorros de líquido en una copa. Un poema adjunto explica que el águila, el león y la estrella representan respectivamente la sal, el azufre y el mercurio, y también el cuerpo, el alma y el espíritu; el orbe es un símbolo del dios supremo, y las dos manos representan la razón y el conocimiento. Los demás símbolos se entienden por sí mismos. Parte del poema dice así:



"Este es el significado del Arte:

el cuerpo da la forma y la constancia, ,
el alma colores y matices;
el espíritu otorga fluidez e impregna;
por tanto, el Arte no puede consistir
en una de esas tres cosas solamente,
ni puede el más sublime secreto existir
a menos que lo integren cuerpo, alma y espíritu".



La ilustración mencionada y la explicación que la acompaña expresan claramente el doble aspecto de la Alquimia. Pero, además de las alquimias interna y externa que acabo de describir, hay un tercer tipo que se sigue practicando todavía en Oriente, según el cual el «fluido vital» con el que trabaja el alquimista es la energía sexual propiamente dicha (no las secreciones orgánicas, que son su consecuencia), y las descripciones sobre el calentamiento del horno, la destilación y demás simbolizan ahora maneras de manipular la corriente generativa. Esta modalidad alquímica se describe claramente en el libro de Lu K'uan Yü "Taoist Yoga" (Rider, 1970). Unos párrafos extraídos del capítulo cuarto bastarán para hacer patente la sorprendente similitud entre la Alquimia taoísta y la europea:


"Cuerpo, corazón y mente se denominan «las tres familias» (...). Los tres elementos (o factores) sólo pueden controlarse y volver a concentrarse en su fuente originaria en condiciones de vacío sereno. Cuando el corazón está exento de lo externo, el espíritu y la naturaleza se unen, y cuando el cuerpo se halla en calma, la energía generadora y las pasiones se extinguen. Cuando se conduce al pensamiento a un estado de serenidad, los tres factores se fusionan en uno.

La unión de la pasión y la naturaleza se denomina unión de los elementos del metal (chin) y de la madera (mu). Cuando la energía generadora y el espíritu se funden, esto se denomina la mezcla de los elementos del agua y del fuego. Cuando el pensamiento se estabiliza, surge la plenitud de los cinco elementos (metal, madera, agua, fuego y tierra").

Los tres factores que se mencionan aquí corresponderían a la sal, el azufre y el mercurio de la Alquimia occidental, y las «condiciones de vacío sereno» se pueden identificar con la reducción a la materia prima antes apuntada. La referencia a la fusión del agua y el fuego llama extraordinariamente la atención, puesto que en las ilustraciones alquímicas europeas dicha unión aparece bastantes veces, aunque en forma alegórica.

A la luz de una interpretación sexual, muchos de los textos alquímicos europeos cobran de pronto sentido. Por ejemplo, en "Los Símbolos Secretos de los Rosacruces" encontramos el pasaje siguiente:

"Cuando salí del jardincillo y llegué al lugar en que debía ayudar a las doncellas, advertí que en vez de muros había una valla de zarzo de poca altura, y una bellísima doncella, engalanada de satén blanco, y un magnífico mancebo que la acompañaban cruzaron la rosaleda, cogidos del brazo y portando muchas rosas fragantes en sus manos. Dirigiles la palabra y pregunté cómo habían franqueado la cerca y ella dijo: Mi amado esposo me ayudó a saltarla y ahora vamos a salir de este jardín encantador y nos llegaremos hasta nuestra alcoba, para disfrutar de nuestra amistad".

Esto podría interpretarse en el sentido de que la rosa de la perfccrón sólo puede cogerse cuando se ha conseguido el dominio de la energía sexual.

Resulta difícil determinar si algún europeo practicaría un sistema afín a la Alquimia taoísta, pero es verosímil que la tradición de la Alquimia sexual fuera conocida en Occidente. Si existió algo así en Europa, ello explicaría la precaución extrema con que los secretos alquímicos se ocultaban de ojos y oídos profanos, ya que semejante utilización del sexo se habría visto en Europa con auténtico horror hasta épocas muy recientes.

Es frecuente encontrar una dimensión sexual del Rosacrucismo. El conde de Gabalís habla de «matrimonio» con los espíritus elementales. Elias Ashmole y Thomas Vaughan utilizaron probablemente el sexo de forma mágica, y otro tanto haría después Paschal Beverly Randolph. Todo ello nos lleva a concluir que había una veta sexual en el Rosacrucismo, en la que se enfrascaron varios —pero no todos— de sus practicantes. No es fácil aquilatar en qué momento preciso dicha veta consiguió impregnar la tradición rosa-cruz, pero puede que estuviera presente en ella desde el mismo principio. Me ocuparé de este tema más adelante. Ahora nos interesa examinar la etapa masónica de la historia del fenómeno rosa-cruz.



Orden Gold und Rosenkreutz


Un miembro de la casa real de Prusia, que poco tiempo antes se había distinguido en la campaña bávara contra Austria, presentó en 1781 su solicitud de admisión en la hermandad de la "Gold-und Rosenkreuz" ("La Rosa Cruz Dorada"). Para los rosacruces fue un aspirante de trascendental importancia, ya que pocos años después se sentaría en el trono de Prusia con el nombre de Federico Guillermo II, sucesor de su tío Federico el Grande. Su iniciación en la hermandad tendría consecuencias de largo alcance, de las que nos ocuparemos en breve, pero antes sería útil hacer una valoración de la sociedad secreta hacia la que se sintió atraído. 

La Orden Gold-und Rosenkreuz constituyó un fenómeno notable que fusionó numerosos elementos y conformó la primera organización rosacruz claramente identificable. Se trataba de una organización parecida a lo que aproximadamente cien años después se conocería como la "Golden Dawn" ("El Amanecer Dorado") , 

De entrada es importante subrayar que en realidad hubo dos órdenes de la Rosa Cruz Dorada, que se sucedieron una a la otra. La primera fue secreta hermandad alquímica que hemos descrito anteriormente. La segunda fue un vastago masónico que adoptó la denominación Gold-und Rosenkreuz.

Esta segunda orden representa una integración razonablemente cohesionada de varias tradiciones e influencias distintas. El ámbito en el que brotó era en parte alquímico y en parte masónico, y para una comprensión más completa del mismo será necesario sumergirse en el laberintico mundo de la masonería europea del siglo XVIII, con todas sus complicadas ramificaciones y epígonos.

Permítaseme un sucinto resumen de la historia de la francmasonería: En Inglaterra, la primera referencia a una logia masónica «especulativa» —es decir, independiente de las asociaciones de albañíles/masones profesionales— es una anotación en el diario de Elias Ashmole que nos informa que éste fue admitido como miembro de una logia masónica de Warrington (Lancashire) el día 16 de octubre de 1646.(1)También existe, no obstante, una fiable referencia en Escocia que recoge la admisión de Sir Robert Moray en una logia de Edimburgo el 20 de mayo de 1641.(2) Esta es probablemente el documento más antigüo que se conoce de una logia masónica especulativa, aunque no cabe duda de que existieron logias similares mucho antes de dicha fecha.

Cuándo y dónde comenzó la francmasonería sigue siendo una incógnita, pero la fecha en que quedó firmemente establecida fue en 1717, año en que se fundó la Gran Logia de Londres, que evolucionó rápidamente hasta convertirse en el organismo central de gobierno de la masonería británica, que sigue existiendo en la actualidad a pesar de ciertas fricciones y de la escisión de grupos disidentes.

La instauración de dicha autoridad central en Londres dio una mayor coherencia y estabilidad a la masonería británica que a la institución del continente europeo, donde en cambio, no hubo tal autoridad central, por lo que la historia de su masonería es de una complejidad desconcertante.

El primer enclave europeo de la masonería fue Francia. Parece que las primeras logias francesas se formaron en la década de 1720 aproximadamente, y en 1756 se fundó la Gran Logia de Francia. El progreso del arte de la masonería —entendido como de exportación británica— fue impulsado por la presencia en el continente de exiliados jacobitas escoceses e irlandeses. Uno de ellos fue el Chevalier Andrew Michael Ramsay (1696-1743), un personaje de tintes románticos que, nacido en Ayrshire de familia humilde, consiguió obtener una licenciatura en la universidad de Edimburgo, aprendió el francés y se convirtió en una especie de aventurero ilustrado que se codeó con la aristocracia francesa, fue nombrado preceptor en Roma del hijo del "Viejo Pretendiente" (el "Viejo Pretendiente" es el hijo de Jacobo II de Inglaterra) y, ¿curioso, continuó siendo lo bastante persona grata en Inglaterra como para que le ofrecieran el cargo de tutor del duque de Cw berland, tercer hijo de Jorge II, honor que Ramsay declinó.

La actividad de Ramsay como francmasón fue muy intensa hasta el punto de que fue nombrado Canciller de la Gran Logia de Francia, y como tal pronunció su famoso discurso ante la asamblea general de la Logia, una larga disquisición sobre la historia de la masonería que fue publicada en 1737, estableciendo las teorías de aquél sobre el origen de la misma. Según Ramsay, las Cruzadas se habían organizado por inspiración masónica, siendo su propósito restaurar el Templo de los Cristianos de la Tierra Prometida "dedicarse a reintegrar su arquitectura a su primera constitución". Para lograrlo, explica Ramsay, "acordaron la adopción de varios signos y vocablos antiguos, extraídos del pozo de la religión, para reconocerse unos a oíros en medio de paganos y sarracenos (...), Algún tiempo después, nuestra Orden llevó a cabo una íntima unión con los Caballeros de San Juan de Jerusalén. Esta unión se buscó siguiendo el ejemplo de los israelitas, quienes cuando estaban erigiendo el segundo Templo, manejaban con una mano la llana y el mortero mientras sostenían en la otra la espada y el escudo".(4) Esta supuesta vinculación con los Caballeros de San Juan llevó a gente de aún más fértil imaginación a relacionar posteriormente la masonería con la extinta Orden de los Templarios.

En otras declaraciones Ramsay afirmó la existencia de una antigua tradición masónica escocesa que había seguido conservando la pureza de la doctrina cuando ya ésta había degenerado por doquier, de suerte que en las mentes de muchos masones europeos, la palabra "escocés" adquirió un prestigio especial, y los nuevos ritos que buscaban una justificación de sus innovaciones enarbolaron a menudo la enseña "escocesa". El resultado de todo ello fue el nacimiento de una extraña progrenie —con Ramsay como padre y la masonería francesa como madre— que se convirtió en el enfant terrible de aquellos que deseaban mantener la masonería dentro de una situación equilibrada. El término "masonería escocesa" que se aplicó a aquel vastago abarca una inmensa variedad de ritos, caracterizados por ceremonias exóticas y títulos grandilocuentes. La Gran Logia de París se vio cada vez menos capaz de controlar tan exuberante proliferación y atajar la progresiva erosión de su autoridad.

Paralelamente a la masonería ortodoxa, la escocesa se propagó desde Francia por toda Europa. Ciertamente, aunque la masonería era una creación británica, fue la versión francesa la que consiguió aglutinar un mayor número de partidarios en el continente. Y de todos los países en los que penetró, Alemania fue el que ofreció a la masonería escocesa y a sus descendientes el campo mejor abonado para su crecimiento.

El rito masónico "escocés" más influyente en Alemania fue la llamada Estricta Observancia (fundada por Karl Gotthelf, barón de Hund, en 1764), que subrayaba una supuesta vinculación con los templarios y afirmaba que los alemanes eran los verdaderos herederos de la auténtica tradición de la Orden del Temple. Utilizaba además profusamente el simbolismo alquímico y prometía a la revelación de los secretos de la transmutación. Gracias a esta combinación de nacionalismo y atractivo "hermético", la Estricta Observancia conoció un auge notable.

Un rito aún más exótico fue el de los Clérigos Templarios, fundado por el párroco protestante Johann August Starck, el cual sostenía que los auténticos custodios de los secretos de la Orden, incluyendo el arte de la trasmutación, no habían sido los caballeros templarios, sino los clérigos de la hermandad.

Fue en esta época cuando se encontraron y fusionaron las tradiciones rosacruces y la francmasonería. Las personas que no se conformaban con los estudios alquímicos que ofrecían facciones como la Estricta Observancia o los Clérigos Templarios, se sintieron naturalmente atraídos hacia la Gold-und Rosenkreuz, que poseía un atractivo adicional: era un fenómeno puramente alemán. El resultado fue el alumbramiento de un nuevo rito de francmasonería rosacruz.

Aparte del afán de conocimiento alquímico, había una importante característica que impulsaba a la gente a interesarse por la nueva orden rosacruz: su posición política. El rosacrucismo del siglo XVlll se convirtió en punto de encuentro para todos aquellos de tendencias conservadoras y contrarios a los nuevos puntos de vista antirreligiosos, racionalistas e "izquierdistas" cuyo auge estaba empezando a constituir un serio desafío en Alemania.

En ambos extremos de la palestra política había órdenes masónicas y pseudo-masónicas, pero la verdad es que nos encontramos en un territorio harto difícil de delimitar, ya que no existía un muro claramente separador de opciones, por lo que hemos de desentrañar un amplio espectro de opiniones políticas en el que a veces resulta casi imposible definir quién es quién. Por ejemplo, la orden bávara de los Illuminati, fundada por Adam Weishaupt, militaba sin duda alguna en el campo racionalista y progresista, y, no obstante, un escritor francés de la época utilizaba el término Illuminés para referirse a la facción oscurantista. Y el emperador Federico el Grande, un hombre a quien no se le podría acusar de "izquierdista" como gobernante, era miembro de una logia masónica de la secta igualitaria francesa. En cualquier caso, no sería demasiado arriesgado afirmar que la masonería se solía identificar con tendencias "progresistas", y la nueva orden rosacruz era la forma conservadora de enfrentarse a los masones en su propio terreno de juego.

Un elemento adicional del atractivo de aquella orden rosacruz era que colmaba los anhelos que sentían muchas personas, insatisfechas con el nuevo racionalismo, pero tan decididas a no volver a la esterilidad de la ortodoxia luterana como a no ceder ante la Iglesia de Roma, con su fascinante ritual, su mística y su autoridad dogmática. Para ellos, el rosacrucismo ofrecía una solución efectiva.

Resumiendo, el éxito de la Gold-und Rosenkreuz se debió a cuatro factores primordiales: 1) la promesa de una secreta sabiduría que se ofrecía a una clase privilegiada; 2) la fundación de la Orden como núcleo central del conservadurismo; 3) su atractivo como sucedáneo religioso, y 4) sus características netamente alemanas, que promovían la adhesión de los nacionalistas.

Los orígenes de la Gold-und Rosenkreuz masónica son oscuros, pero uno de los nombres relacionados con su creación es el de Hermann Fictuld, un misterioso personaje acerca del cual bien poco se sabe, excepto que fue el autor de varios tratados de alquimia que posteriormente se convertirían en lectura obligada entre los miembros de la orden. Se cree que el apellido Fictuld era un pseudónimo detrás del cual habría un tal Schmidt o Mummenthaler. En una de sus obras, "Aureum Vellus" (escrita en 1747 y publicada en 1749), Fictuld habla de una "Sociedad de los Rosacruces Dorados", que eran los herederos del Vellocino de Oro, y en todos sus escritos posteriores se concede un gran papel a dicha orden. Es posible que, en 1747, Fictuld, movido por su interés en la Alquimia, entrara en contacto con una hermandad secreta y desperdigadamente organizada que se autodenominaba Gold-und Rosenkreuz (sobre la que ya he especulado antes) y le diera una estructura más coherente, o quizá creó un nuevo grupo propio y lo bautizó con el antiguo nombre. En los estatutos de la Gold-und Rosenkreuz se establece que la Orden debía ser reformada cada diez años, y de hecho consta que tales reformas tuvieron lugar en 1767 y 1777, así que podemos suponer que la sociedad se fundó en 1747 o 1757. Arñold Marx, en su libro sobre la Gold-und Rosenkreuz (publicado en 1929), sostiene que el año efectivo de su formación fue 1757.

La orden se fue desarrollando en un medio ambiente francmasón, y en sus primeros tiempos floreció principalmente en la parte sur del mundo de habla alemana, con centros en Viena, Hof, Frankfurt-am-Main, Marburg, Kassel, Regensburg e incluso en un "puesto de vanguardia" en Praga. Uno de sus núcleos más activos era el pequeño ducado de Sulzbach, en el Alto Palatinado, cuyos gobernantes —especialmente el duque Christian August (1622-1702)— habían mostrado siempre una inclinación hacia las especulaciones místicas. En esta corte se reunió un notable grupo de eruditos místicos, como el cabalista y hebreófilo Christian Knorr von Rosenroth (1636-1689) y el médico Francis Mercurius van Helmont (1618-1699), también cabalista. Sulzbach fue además un centro de edición de obras ocultas y místicas, y contaba con una prensa hebrea que publicaba tratados cabalísticos y otros escritos judíos de diversa índole.

Knorr y Helmont jugaron un papel importante en la propagación del concepto de que la lengua hebrea era de origen divino y poseía una fuerza elemental especial como lenguaje básico del hombre. Esta perspectiva fue expuesta en el libro de Helmont, "Alphabeti veré Naturalis Hebraici brevissima Delinéalo" ("Un sucinto bosquejo del auténtico alfabeto natural del hebreo"), publicado en 1667. Knorr, en el prefacio de la obra, proponía la creación de una sociedad de estudios del idioma hebreo, siguiendo el modelo de las sociedades pro lengua alemana existentes, como la "Fruchtbringende Gesellschaft" y la "Deutschgesinnte Genossenchaft," de la que Knorr era miembro.

Debido a su origen divino, el hebreo se ajustaba a la naturaleza mejor que ningún otro idioma, y, por tanto —sostenía Knorr— era capaz de abrir un acceso a los secretos de aquélla, entre ellos la fórmula para fabricar oro, de suerte que un conocimiento del hebreo resultaba indispensable para el adepto alquímico.

Este interés por el hebreo se acabó convirtiendo en un aspecto familiar de la mentalidad rosacruz, y otro tanto ocurrió con la doctrina de la reencarnación, en la que Helmont creía y que le costó una temporada en una prisión de la Inquisición cuando estuvo visitando Roma.

La importancia concedida a la Alquimia, elemento que distinguía netamente a la Gold-und Rosenkreuz de los antiguos rosacruces, fue debida en gran parte a personas entusiastas como Knorr y Helmont. (En la corte de Sulzbach, por ejemplo, también se realizaban numerosas prácticas alquímicas.)

A la vista de la firme tradición de estudios ocultos establecida en Sulzbach en el siglo XVII por Knorr, Helmont y Herzog Albrecht, no es sorprendente que en la segunda mitad del siglo XVIII el susodicho ducado se convirtiera en un centro de la Gold-und Rosenkreuz. El líder de este círculo rosacruz fue el doctor Bernhard Joseph Schleiss von Lówenfeld (1731-1800), el cual fue nombrado médico oficial de Sulzbach tras su servicio en la Guerra de los Siete Años, e incluso obtuvo posteriormente el título de conde. Además de diversos tratados de medicina, Schleiss escribió dos libros en defensa de los rosacruces.

Grassl, en su libro sobre las tendencias ocultas y místicas de Baviera, "Aufbruch zur Romantik", escribe a propósito del círculo de Schleiss:

Refiriéndose a la labor de Knorr y Helmont, Schleiss habló también de cómo la auténtica doctrina espiritual, «la cabala ge-nuina», había de obtenerse partiendo del alfabeto de la naturaleza (...). De la cabala procedían las más importantes enseñanzas de la orden: El Árbol de los Diez Sephiroth, la doctrina de los números, el concepto del Cuaternario (...), la idea de «Adam Kadmon», que da origen al problemático estado andrógino de la humanidad, la interpretación profética de las Sagradas Escrituras y el «Lenguaje Original» como fuente de un tradicionalismo «romántico», así como ciertas cuestiones alquímicas como la transmutación de los metales y la «materia primera» (...). En el «alfabeto natural» del Lenguaje Sagrado se hacía mención frecuente al «antiguo Ofir», el laboratorio del cabalista iluminado que era el único capaz de fabricar oro. Esto se convirtió en el secreto de la orden, revelado sólo a los grados superiores. La relación queda confirmada por el apodo que Wóllner, director de la orden en Berlín, tenía dentro de la misma: se le conocía por Ophiron y también por Chrysophiron, como el alquimista que aparece en las páginas de Conjugium Proebi et Palladis, de Knorr von Rosenroth.

Así, en la transición desde la Rosa Cruz original a la Góld-und Rosenkreuz se produjo un auge del papel de la Alquimia, proceso que —como apunta Karl Frick— se invertiría en los siglos XIX y XX. Además de la Alquimia, los rosacruces de Sulzbach adoptaron la práctica del exorcismo, es decir, la expulsión de demonios para curar ciertos males y dolencias.

Otro centro importante de actividades rosacruces fue Marburg. Su exponente más conspicuo era Friedrich Joseph Wilhem Schóder (1733-1778), catedrático de medicina en la universidad y un eminente médico con fuertes tendencias místicas y alquímicas. Al poco de su llegada a Marburg en 1764, Schróder había entrado en la logia masónica de Los Tres Leones, y se cree que en 1765 formó un capítulo rosacruz dentro de la misma. Además de diversos tratados alquímicos, escribió un manual de adiestramiento para los miembros de la Gold-und Rosenkreuz.

Como ya hemos mencionado anteriormente, había numerosos centros rosacruces desperdigados por el sur de Alemania, Austria, Hungría y el norte de Italia. En el norte de Alemania, los centros más importantes eran Berlín y Hamburgo, y fue en Hamburgo donde apareció en 1785 la influyente obra "Geheime Figuren der Rosenkreuzer" ("Símbolos secretos de los rosacruces"), que contenía muchas ilustraciones alquímicas, así como una exposición de la doctrina de la Orden. Su autor es desconocido.

No fueron pocos los libros de carácter similar que circularon entre los miembros de la Orden a lo largo de su existencia. Uno de ellos era "Compass der Weisen" ("Brújula de Sabios"), publicado por primera vez en 1779, que no era otra cosa que una compilación muy poco original de datos y materiales alquímicos y rosacruces de épocas anteriores, pero que traía algunas curiosas láminas ilustradas. Su autoría no se ha podido determinar: se ha atribuido a un tal barón de Proek, pero es probable que Schleiss von Lówenfeld contribuyera con alguna aportación, porque el prefacio, que trata de los orígenes de la Orden, menciona Sulzbach, en cuyos alrededores existía una gruta que solían utilizar los druidas para celebrar sus asambleas.

Uno de los libros "de texto" más importantes de la Gold-und Rosenkreuz era "Opus Mago-Cabalisticum et Theologicum", de Georg von Welling, publicado por primera vez en Frankfurt-am-Main en 1719 con edición a cargo de un tal Gregorius Anglus Sallwigt, que quizá fuera un seudónimo de Welling, aunque cabe también que se tratara de un autor cuyo texto organizó y editó el propio Welling. El libro fue posteriormente muy ampliado por Welling y otros, y en 1735, ya fallecido éste, se publicó la versión "mejorada" de la obra, que aún conocería nuevas ediciones en 1760 y 1784. El Opus trata de las tres sustancias básicas del proceso alquímico: sal, azufre y mercurio, y contiene algunas ilustraciones simbólicas muy bellas, de las cuales Hargrave Jennings reprodujo varias en "The Rosicrucians, their Rites and Misteries", sin hacer constar su fuente de procedencia.

El Opus es una obra ciertamente confusa que hasta el mismo Goethe, cuya mente era de una lucidez notoria, encontró difícil de comprender cuando la estudió en 1769. Con todo, el tratado se convirtió en el libro de instrucción más importante utilizado por la Gold-und Rosenkreuz.

La reforma de 1767 tuvo lugar en una época en que la orden se hallaba en pleno cataclismo. En octubre de 1766 un decreto imperial había proscrito a los rosacruces en el Imperio Austríaco, y la medida afectó también al conjunto de la Orden en la mayor parte de Alemania. Fictuld, que hasta entonces había sido su espíritu conductor, se vio obligado a buscar asilo en Innsbruck, y su influencia decayó notablemente. Una nueva generación —Schleiss, Schróder y otros— le reemplazó en la dirección, y empezaron a alumbrarse nuevas ideas que fueron incorporadas en la susodicha reforma de 1767: se abandonó la leyenda de los orígenes templarios de los rosacruces y se concedió a la Biblia un lugar preeminente en la doctrina. Además se reforzó la estructura organizativa, de suerte que las sucursales pasaron a llamarse "círculos" y su número máximo de miembros quedó reducido a nueve, presididos por un Director.

En 1777 tuvo lugar la segunda reforma constitucional de la Orden. El sistema de grados y los rituales utilizados por ésta en dicho período constan en un documento de 1767 reproducido por I. A. Fessler(5) en su panfleto "Rosenkreuzerey". Para optar a la admisión, el candidato debía haber superado previamente los tres primeros grados de la masonería ortodoxa, o sea, haber pasado por las fases de aprendiz, cofrade y maestro, que, según los rosacruces, no eran más que etapas preliminares al conocimiento superior.

El autor del documento de 1767 narra la historia de la Orden de la forma siguiente:

"Aunque los antiguos padres y sabios maestros se reunieron desde el mismo comienzo del mundo y se apartaron de las masas profanas, fue en los tiempos de Moisés cuando la Orden dictaminó la regla del secreto supremo en Egipto y en los desiertos de Arabia. Durante el cautiverio de Babilonia y aún después, la Hermandad se estableció en Siria. Y en tiempos de Salomón se instauró la clasificación o división. En los siglos IV, V y VI hubo una reforma total de la Hermandad, lográndose su actual constitución. Pero, con el fin de que los Superiores pudieran ocultar mejor sus objetivos y determinar más fácilmente el afán de los hombres por aprender, se establecieron los tres grados inferiores de la francmasonería como una suerte de escuela preparatoria para estudios más elevados".

Se incluye luego una descripción de los nueve grados rosacruces, designados de acuerdo con la siguiente enumeración cabalística:


1 9 Júnior

2 8 Theoreticus

3 7 Practicus

4 6 Philosophus

5 5 Minor

6 4 Major

7 3 Adeptus Exemptus

8 2 Magister

9 1 Majus


Que sepamos, ésta es la primera referencia publicada de esos nueve grados. Posteriormente se describirían en "Der Rosenkreuzer in seiner Blósse" ("Los rosacruces al descubierto"), de Magister Pianco (es decir, Hans Heinrich von Ecker und Eckhoffen), publicado en 1781. Esta última descripción de los nueve grados la copiaría luego Kenneth Mackenzie palabra por palabra en su "Royal Masonic Cydopaedia" (1877), y de allí pasó, con alteraciones mínimas, a la moderna tradición ritual de la magia.

El documento que hemos citado pasa luego a especificar denominación, número, signo, color y contraseña de cada grado, nombre de su superior, países donde se pueden encontrar miembros del mismo, residencia del superior, lugar de las reuniones e intervalos entre las mismas, número de círculos que designan el grado, ciencia que estudian sus miembros y —detalle final pero no menos importante— el precio de admisión. Veamos los atributos del grado Júnior: "Número: 909. Signo: un anillo con caracteres. Color: oro. Contraseña: Aesch. Nombre del Superior: Pereclinus de Faustis. País: desperdigados por todas las naciones. Residencia del Superior: Jusprunk. Lugar/Frecuencia de reunión: no determinado; se reúnen cada dos años. Círculos: nueve. Ciencia: son novicios. Importe de la admisión: tres marcos de oro".

La descripción del noveno grado, el de Majus, refleja adecuadamente la sublime posición que ocupa: "Número: 7. Signos: Urim y Thummin y Schemhamphorasch. Colores: ígneos y resplandecientes. Contraseña: Jehová. Nombre del Superior: Lucianus Rinaldus de Perfectis. Países: Egipto, Persia, Italia, España, Inglaterra, Holanda y Alemania. Residencias: Hassan, Jepasan, Venecia, Madrid, Londres, Amsterdam y Colonia. Lugar/Frecuencia de reunión: Smirna, cada diez años. Círculos: uno. Ciencia: nada les está oculto; son maestros en todas las cosas, como Moisés, Aarón, Hermes e Hiram Abif. Importe de la admisión: 99 marcos de oro".

Es de suponer que el elevado precio de entrada no arredraría a nadie que hubiera alcanzado ya el grado de Hermes: un adepto tan adelantado sería capaz de fabricar todo el oro que quisiera con su Piedra Filosofal, así que 99 marcos le parecería cosa de coser y cantar.

La identidad de los miembros situados en los escalones más altos de la orden era guardada en el mayor misterio. El concepto de los Superiores Desconocidos ("unbekannte Oberen") dotados de poderes casi sobrehumanos parece proceder precisamente de este período, y se convertiría después en uno de los leu motivs favoritos de grupos ocultos como la Sociedad Teosófica de Madame Blavatsky, con sus mahatmas tibetanos. A estos jefes se les atribuían poderes milagrosos a los que también podían aspirar, en menor grado, los integrantes inferiores de la orden. De hecho, la creencia en tales poderes era considerada una buena prueba de los merecimientos de cualquier persona como miembro de la hermandad. Un eminente adepto de la Gold-und Rosenkreuzer, Johann Christoph Wóllner, escribió al parecer a otro hermano rosacruz para advertirle que debía cesar en su actitud de duda sobre si los adeptos del octavo grado tenían o no el poder de extraer pollitos de los huevos duros.

Pero, antes de que le fuera dada la más mínima esperanza de poseer tales facultades, el candidato debía pasar por los grados preliminares de la orden, cada uno con sus complicados rituales de iniciación.

El panfleto de Fessler antes reseñado, "Rosenkreuzerey", describe con gran lujo de detalles el ritual iniciático del grado de Theoreticus. El candidato es conducido a una sala donde se le viste con el atuendo de un maestro del rito escocés. Luego llama a la puerta de una sala contigua y le recibe un hermano que le saluda con las siguientes palabras: "¡De todo corazón, bienvenido tres veces tres, querido Hermano!" Después, ese mismo hermano se cerciora de que el aspirante conoce signo, apretón de manos y contraseña escocesas y le da el "tradicional beso cuádruple". A continuación el candidato se purifica simbólicamente lavándose las manos antes de llamar a la puerta del Sancta Sanctorum máximo, en el que es finalmente admitido, acompañado del hermano custodio. Se trata de una sala iluminada por velas y en la que no penetra ni un hilo de luz natural. En el fondo hay una mesa cuadrada cubierta con un lienzo negro sobre la que reposa una biblia abierta, y junto a ésta los estatutos, registro e instrucciones del Superior, así como un mandil ribeteado de negro y una joya ceremonial. Detrás de la mesa está sentado el Superior, y a la derecha e izquierda de éste dos oficiales, sentados también detrás de mesas cubiertas con un paño negro. Frente a la mesa principal se ha extendido una alfombra con figuras simbólicas y tres cirios encendidos distribuidos alrededor de los bordes.

En un momento dado, el hermano custodio conduce al candidato hacia adelante. En la mesa que tiene justo enfrente de él hay un candelabro de siete brazos con cirios encendidos. El Superior le mira en silencio durante unos instantes y a continuación tiene lugar la siguiente interrogación iniciática:

Superior:    ¿Qué grado de la masonería has alcanzado?

Candidato: Soy maestro escocés.

Superior:    ¿Qué más solicitas?

Candidato: Recibir un más alto conocimiento.

Superior:    Contesta a mis preguntas con sinceridad y honestamente. ¿Has cumplido en verdad las obligaciones de un maestro escocés?

Candidato: Sí.

Superior:    ¿Has perfeccionado tu mente y voluntad mediante la práctica de la virtud y apartándote del vicio?

Candidato: Sí.

Superior:    ¿Sientes un anhelo de sabiduría?

Candidato: .

Superior:    ¿Cuál es el origen de la sabiduría?
Candidato: El temor de Dios.

A continuación se le pregunta al candidato qué idea se hace de Dios y cuál es su disposición hacia sus congéneres. Una vez satisfecho respecto a estas cuestiones, el Superior declara:

"Muy bien, el amor fraterno exige que concedamos lo que solicitas. Si a Dios así le place, tu paciencia, esfuerzo y trabajo serán recompensados con el éxito. Pero debes depositar aquí todas tus galas superfluas, recordando con ello que en tu primera recepción como masón fuiste despojado de todos los metales, lo que significa en términos morales la renuncia al Viejo Adán y el afán por hallar el camino de los hombres temerosos de Dios".

Entonces el candidato se despoja del sombrero, espada, gabán y demás distintivos de un maestro escocés. El Superior se levanta, se aproxima a él y le quita los zapatos, mientras dice: «Querido hermano, aprende de mi acción a reconocer que entre nosotros también reina la humildad.» Luego vuelve a su asiento y dice: «Hermano, acércate al globo que se muestra en la alfombra.»

Dicho globo está pintado en el centro de la alfombra, rodeado por dos círculos. Del círculo exterior emanan varios rayos que terminan en un anillo de nubes, en las que aparecen los signos de los siete planetas: El Sol y la Luna en todo su esplendor, y los jeroglíficos de Mercurio, Saturno, Marte, Venus y Júpiter, cada jeroglífico circundado por dos triángulos entrelazados. Encima del símbolo de Marte hay una piedra cúbica y debajo una piedra en bruto, sin tallar. Frente a Saturno hay un círculo dividido por una línea vertical y frente a Venus otro, cortado por una línea horizontal. Entre el Sol y la Luna, y de cara al candidato, que se encuentra en el centro, hay una estrella llameante, flanqueada por los compases y la escuadra.

A una orden del Superior, el secretario lee las primeras líneas del Evangelio según San Juan ("En el inicio era el Verbo»", etc.), y a continuación el Superior pregunta al candidato si cree en la manifestación de la Obra. Responde éste que sí, y se le pide que ponga su índice sobre el Evangelio y repite el siguiente juramento:

"Yo [...], libremente y tras la debida deliberación, juro adorar mientras viva al eterno y todopoderoso Jehová, de corazón y con fidelidad, y esforzarme cuanto me sea posible para reconocer su poder y sabiduría a través de la naturaleza; renunciar a las pompas y vanidades de este mundo, y, en la medida de mis fuerzas, ayudar a mis hermanos, amarlos y permanecer a su lado en tiempos de necesidad, tanto de palabra como de obra; y, por último, guardar un silencio inquebrantable. Tan verdad como que Dios es eterno".

Entonces todos los hermanos, al unísono, dicen: «A ti sólo, Jehová, sean dadas alabanzas. Tú eres el inicio, el medio y el final, pues existes desde la eternidad hasta la eternidad. Amén.»

Finalizada la oración, el candidato regresa a su posición anterior y el secretario le calza de nuevo los zapatos. Luego es conducido ante el superior, el cual le pone el mandil y la joya ritual.

El Superior le revela a continuación el signo y el ademán del grado, así como su contraseña (que es «caos»), y le explica el significado de los símbolos de la alfombra: los planetas fueron creados como instrumento para que los cuatro poderes elementales enviasen su influencia a la Tierra y alumbrasen la creación de los siete metales. La estrella flamígera representa a la naturaleza, el hálito de Dios, fuego central y universal que vivifica, fundamenta y destruye todas las cosas. Los dos círculos cortados vertical y horizontalmente significan respectivamente los principios activo (o macho) y pasivo (o hembra) del universo. La piedra sin labrar es la materia básica de los filósofos. La escuadra y los compases significan proporción, peso y masa en la naturaleza. Los tres cirios representan las luces de la razón, la naturaleza y la revelación. Las cuatro esquinas de la alfombra simbolizan los cuatro elementos, y el candelabro de los siete brazos los siete dones de la sabiduría que todo hermano debe implorar a Dios. El globo central denota la verdadera logia, que los filósofos establecen, con diligencia y esfuerzo, en el centro exacto. Con esta explicación finaliza la parte principal de la ceremonia, y la logia se cierra oficialmente.

A medida que el iniciado iba ascendiendo de grado en la orden se le exigía que realizara un estudio minucioso de la Alquimia y que leyera las obras de autores como Basil Valentín, Arnold de Villanova y Raimundo Lulio. También le entregaban manuscritos repletos de fórmulas alquímicas que debía experimentar y de cuyos resultados debía presentar cumplida información. Uno de esos manuscritos era "Thesaurus Thesaurorum a Fraternitate Rosae et Aureae Crucis", que ya mencionamos anteriormente. Cuando a un miembro se le consideraba lo bastante versado en la teoría de la Alquimia, se le permitía tomar parte en experimentos prácticos, de los que cabría decir que no eran inofensivos precisamente: Dos miembros del círculo de Berlín murieron al manipular productos químicos peligrosos mientras trabajaban en el laboratorio.

El objetivo último de la Gold-und Rosenkreuz se describe en otro de sus manuales, "Eingang zur ersten Classe des preisswürdigs-ten Ordens vom Goldenen Rosen Creutze nach der letzten Haupt und Reformations Convention" ("Ingreso al primer grado de la meritoria Orden de la Rosa Cruz Dorada, después del último Congreso General de Reforma"), reproducido en Starke Erweise (Pruebas Fehacientes, 1788), de J. J. Bode. Según este documento, la finalidad de la sociedad es, entre otras cosas, "volver efectivas las fuerzas ocultas de la naturaleza, liberar la luz de la naturaleza que ha quedado profundamente sepultada en la escoria que trajo la maldición y encender con ella dentro de cada hermano una antorcha a cuya luz le sea posible reconocer mejor al Dios escondido (...) y por ello unirse más íntimamente con la fuente primigenia de la luz (...)".

Este pasaje confirma una vez más el carácter gnóstico de la Gold-und Rosenkreuz. La referencia a la luz que ha quedado enterrada en la escoria como resultado de una divina maldición o "caída original" perfectamente podría haber emanado de una de las sectas gnósticas de comienzos de la era cristiana..

   


La Venerable Orden de la Rosa-Cruz de Oro


De mediados a finales del siglo XVIII, en Alemania, una orden rosacruz dominó la escena, disfrutando de miembros y simpatizantes entre la élite aristocrática e intelectual de muchos de los reinos y principados alemanes. Esta Orden nos ha dejado no sólo sus rituales e imágenes, sino que su influencia en la masonería posterior no debe ser subestimada, ya que en la actualidad aún podemos ver claros vestigios de su influencia en las diversas "Societas Rosicrucianas" masónicas en todo el mundo y en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Esta Orden fue denominada como Gold-und-Rosenkreuzer - la Orden de la Rosa y la Cruz de Oro.







El árbol del conocimiento del bien y del mal
(De los Símbolos Secretos de los Rosacruces)




Existen muchos volúmenes dedicados al estudio en profundidad de los orígenes, la historia y las influencias de la Rosa-Cruz - que apareció por primera vez en público con la publicación en Kassel de la "Fama Fraternitatis" en 1614 y la "Confessio Fraternitatis" un año después, en 1615, y más tarde la aparición en Estrasburgo de la "Chymische Hochzeit Christiani Rosencreutz" en 1616.

No vamos a estudiar ni probar la hipotética conexión de la Orden Gold-und-Rosenkreuzer con los manifiestos originales del movimiento Rosacruz, sino que revisaremos los aspectos de la Gold-und-Rosenkreuzer que influyeron tanto en la francmasonería como en la Societas Rosicruciana en Civitatibus Foederatis (SRICF) de hoy.


La Orden Gold- und Rosencreuzer habiendose manifestado (o, según algunas fuentes, revivificado) en el sur de Alemania, probablemente, alrededor del periodo comprendido entre 1756 y 1758, se extendió rápidamente a través de este país, y con el tiempo llegó a otros como Polonia, Suecia y Rusia. Durante este primer período, los miembros no eran obligatoriamente albañiles constructores ni cristianos, y la Orden enfatizaba su conexión con los antiguos Caballeros Templarios. En 1767 la estructura organizativa fue muy desarrollada y se llevó a cabo una reforma general en la estructuración de grados de la Orden, que aumentaron desde 7 hasta 9 grados con un enfoque más orientado a la Biblia, Fue entonces cuando se convirtió en un sistema masónico de alto grado, y en mayores términos prometió enseñanzas secretas a una élite, y por así decirlo se convirtió en un sustituto religioso, acertadamente descrito como Albañilería Teosófica. En 1777, diez años más tarde, se produjo una nueva reforma general en el sistema. La mayoría de la documentación que ha podido ser rescatada actualmente corresponde a ese periodo.

El propósito de la Orden era regenerar al hombre y reintegrarle a su dignidad originaria (renacer en el Sentido bíblico), restaurar la imagen de Dios en este lado del abismo, y con la ayuda de Jesús Cristo luchar contra el diablo y la oscuridad, trabajando en la construcción del Reino de la Luz, para finalmente poder reintegrar al hombre a su condición original.

"...para hacer efectivas las fuerzas ocultas de la naturaleza, para liberar la luz de la naturaleza, que se ha vuelto profundamente enterrada debajo de la escoria de la maldición, y de tal modo a la luz dentro de cada hermano una antorchapor cuya luz brillante será capaz de percibir mejor el Dios invisible... y así se conviertan en más estrechamente unidos con la fuente original de la luz."

Los medios utilizados para conseguir ese objetivo consistían en la enseñanza impartida a sus miembros en artes como la Alquimia, la Magia y la Profecía. Esa enseñanza estaba estructurada a través de un sistema elaborado de grados. 

Resulta importante entender que la Orden estaba muy influenciada por la Teosofía, y creían que las enfermedades y la muerte eran el resultado natural del Pecado Original y la Caída posterior del hombre. La Alquimia era por tanto una forma de eliminación del pecado a través de la curación de enfermedades y la prolongación de la existencia, mediante la perfección consumada de cuerpo, alma y espíritu. Sólo entonces podía  trabajarse en la verdadera Magia y Teurgia, que se ejemplifican más adelante.






La imagen reproducida forma parte de las instrucciones secretas de la Orden Gold-und Rosenkreuz, que explica cómo el Camino Real de la Alquímia abre los siete sellos. (Del archivo de Sodalitas Rosae+Crucis et Solis Alati.)




Orígenes y estructura


La Orden Gold-und-Rosenkreuzer, en la forma en la que la analizamos en este ensayo, se organizaron alrededor de 1750 llegando a convertirse en una organización vibrante repartida por Europa, con centros en Prusia, Austria, Rusia, Bohemia, Baviera yHessen. La orden disfrutó el patrocinio de varios miembros de la aristocracia, entre los que destaca como  más prominente  el rey Friedrich Wilhelm II de Prusia.

No está claro quién organizó especificamente esta Orden, sin embargo, las pruebas apuntan como autor a Hermann Fictulda, estudioso de la Alquimia y Magia cabalística. que habría encontrado a los originales miembros de la Fraternidad Rosacruz durante sus estudios y viajes.

Clasificada bajo el epígrafe de "Revitalización del Movimiento Rosacruz original", afirmaban que la Orden había sido fundada por un mago egipcio llamado Ormus en el año 96 A.D. y que su linaje estaría enraizado en las antiguas escuelas de los misterios  de Egipto:

"Aunque los antiguos padres y maestros sabios se reunieron desde el comienzo del mundo y se separaron de las masas profanas, fue sólo en la época de Moisés que se estableció una Orden que profesaba una regla de máximo secreto en Egipto y en los páramos de Arabia. Durante y después de la cautividad babilónica la Hermandad se estableció en Siria. Y en la época de Salomón se estableció su clasificación o división. En los siglos cuarto, quinto y sexto siglos la Hermandad entera fue reformada y finalmente conformó su actual Constitución. Pero, a fin de que los Superiores pudiesen ocultar más efectivamente sus objetivos y determinar más facilmente quienes podrían acceder al verdadero conocimiento y poder erradicar la impaciencia de sus miembros por el verdadero conocimiento, se establecieron los tres grados más bajos de la masonería que funcionaron como un vivero de acceo a las ciencias más altas".
La Tradición de la Orden asegura que Ormus se convertió al cristianismo y la Orden llegó a Europa en 1188 con el retorno de los Templarios. Se centró en el Opus Magnum (Obra Magna) como se indica en la Fama y la Confessio, pero con un enfoque más dirigido hacia la Alquimia. Como sucede con la Fraternidad Rosacruz, la Orden adoptó la formula de reactivación de los Rosacruces. La Orden Gold-und-Rosenkreuzer tenía un hilo netamente gnóstico, aunque esto se manifestaba como una forma de  estricto Pietismo luterano.

Esta Orden estuvo altamente organizada. Su jerarquía bien definida acometía una agenda de "reformas" que debían tener lugar cada diez años: Sus elaboradas "Ceremonias" de iniciación se utilizaban para marcar el paso de un grado a otro. Los miembros de la Orden se reunían en Círculos (Zirkel) que estaban integrados por un máximo de nueve miembros; en cada círculo existían Rosacruces de rangos diferentes, el Maestro del Círculo (Zirkeldirektor) solía ser por lo menos un adeptus. … varios de estos Círculos eran puestos bajo el control de un Oberhauptdirektor.(Director de cabeza) Los funcionarios más altos que tenían antecedentes como Grosspriors, el Vizegeneral, el General y el mago, aunque en definitiva practicamente no se ha divulgado nada sobre su modo de operación, o incluso sobre la existencia, de los más altos grados de esta Orden Rosacruz."

Según una referencia, a los grados de la Orden se les asignaba una enumeración Kabbalística, junto con un número, signo, color y palabra, así como el nombre de su Superior, las localizaciones geográficas donde se encontraban los miembros del grado, la residencia del Superior, su ubicación y los intervalos para las reuniones, también el número de círculos o grupos que estudiaban ese grado, el trabajo asignado o la investigación llevada a cabo por ese grado y la cuota de admisión. Los grados eran :

-Junior 1-9
-Theoreticus 2-8
-Practicus 3-7
-4-6 Philosophus
-5-5 menores
-6-4 mayor
-7-3 Adeptus Exemptus
-Magister 8-2
-Majus 9-1

Esta estructura de grados también inspiraron posteriormente a los fundadores de la Societas Rosicruciana en Escocia y a los fundadores de la Orden de la Golden Dawn. Esta rígida y extraordinariamente estricta versión del  Pietismo  contribuó a la decadencia y la final disolución de la Orden Gold-und-Rosenkreuzer a finales del siglo XVIII.


Alquimia


Mientras que las tempranas publicaciones  Rosacruces tocaban colateralmente el tema de la Alquimia, la Orden Gold-und-Rosenkreuzer se dedicaron especialmente a la Alquimia seria, y práctica. Cada grado de la Orden llevaba implícito una tarea específica de investigación alquímica y experimentación, correspondiente a la naturaleza y complejidad del grado. Los miembros debían levantar sus propios laboratorios para el trabajo en las tareas de sus calificaciones.

Este enfoque de la Alquimia era atribuible a muchos autores diferentes,  dos de los más conocidos son Christian Knorrvon Rosenroth, un famoso hebraísta y cabalista y Francis Mercurius van Helmont, un médico y también cabalista. Ambos maestros sirvieron en la corte del Duque Christian August, Duque de Sulzbach, que apoyó la investigación mística. Knorr y Helmont creían que el hebreo era una lengua divina y promovieron activamente esta idea. Knorr creía que un conocimiento del hebreo era esencial para un alquimista. Estas ideas se difundieron más de cincuenta años antes de la aparición formal de la organización Gold-und-Rosenkreuzer, y tuvieron un gran impacto en el foco de la orden. Es el estudio de la Alquimia tomada como vanguardia y centro de sus actividades lo que diferencia a la Orden de los Rosacruces de Oro de otros grupos rosacruces contemporáneos. El crecimiento de la Orden Gold-und Rosenkreuzer condujo de forma natural a que la corte en Sulzbach se convirtiese en un centro de la Orden.




Mysterium Magnum
(De los Símbolos Secretos de los Rosacruces)






Rituales

Los rituales de iniciación fueron influenciados por los rituales masónicos de grados azules, y muy a menudo trataban de explicar el significado y simbolismo alquímico oculto. Además, en cada uno de ellos tenemos lo que podemos llamar un aspecto purificador. Cada grado tiene una sala o Logia especial con varias secciones (de acuerdo al color de los diferentes regímenes de la Obra alquímica). Durante la iniciación, un hermano podía tener que visitar varias de estas diferentes salas para recibir ciertos objetos o instrucciones, que eran después presentados en la sala donde se iniciaba al candidato. En el curso del ritual de iniciación se formulaban preguntas y se daban las contraseñas y los signos pertinentes. La siguiente descripción de las salas y su contenido forman parte del ritual de iniciación al grado de Philosophus.

“La primera sala tiene una mesa verde y tres sillas verdes. Sobre la mesa permanece una espada desnuda, un hilo rojo, una taza de vino y un poco de pan. En el centro hay una vela.  La cámara está custodiada por un Junior.

La segunda sala tiene una mesa cubierta con varios colores y cuatro sillas de colores similares. Sobre la mesa hay 2 velas, 2 cuerdas, una de color blanco y otra roja, 2 espadas desnudas, un crisol de fundición que contiene agua, un lavabo y una servilleta rosa. La habitación está custodiada por dos Theoretici.

La tercera sala tiene cinco sillas y una mesa cubierta de color gris, en la que hay tres velas, tres cuerdas, una roja, una blanca y otra negra, y tres espadas. Está custodiado por tres hermanos Practici.

La cuarta sala tiene una mesa cubierta de negro, sobre el cual debe haber cuatro velas, cuatro espadas, el Libro de las Constituciones, un globo, un quemador de incienso, una caja con incienso, preparado de estoraque, incienso y goma de árbol de mirra, un salero, ya sea de oro, plata o vidrio. Seis sillas cubiertas de negro se colocan alrededor de la mesa. Doce velas brillan en las paredes. Los hermanos se visten de negro, llevando su  regalía y rango en la Orden, delantales y espadas”.





La imagen reproducida forma parte de la sinstrucciones de recepción del cuarto grado de la Orden Gold- und Rosenkreutz. (Procedente Del archivo de Sodalitas Rosae+Crucis et Solis Alati.)



El Maestro de la Logia gobernado por el poder del Estado Mayor de Aarón, una varita color verde y roja con la inscripción en oro de Alfa y Omega en cada extremo. Con ella, él iniciador tocará al candidato en determinadas partes de la iniciación.

Aparte de las iniciaciones y ceremonias de instrucción, donde se leían diferentes discursos sobre la Masonería, Alquimia, Teosofía y la Cábala cristiana, tenían una fuerte inclinación por mesas de Logia para comer, en las que el objeto más importante era el salero, que se situaba en la mitad de la mesa, rodeado por tres velas. El catecismo del grado siempre se recitaba durante dichas reuniones, en las que se permitía servir un máximo de tres platos.
  
Para ser recibido en la Orden, el candidato tenía que ser mayor de 30 años de edad, un verdadero maestro de la La luz y  conocer la palabra perdida (es decir, ser Maestro Masón), y  poseer los signos visibles de la misma, a saber. honor,  sentido común,  tranquilidad, y deseo y aprecio por el conocimiento. A su ingreso en la Orden, su nombre era "kabalizado" por el Director o Maestro. Este podía o bien ser una modificación cabalística de su nombre mundano, un lema, o unas palabras.



Estructura de grados


1 -  Junior (Juniorus)

Este era un grado estrictamente teórico, donde se aprendía sobre el origen de la Fraternidad (Que fue fundada por el Adán bíblico), y que los tres grados de la Masonería se establecieron como una escuela preliminar para las ciencias superiores. Desde la óptica de la  Alquimia se les proporcionaban interpretaciones de los tres grados masónicos, así como la doctrina general en relación con los cuatro elementos. Las cuatro fases alquímicas de nigredo, albedo, citrinitas, y rubedo, que se encuentran en el tablero de seguiiento, las cuatro fases de la Obra alquímica eran descritas como sigue:

- En primer lugar, el color Negro, como putrefactio o Caída
- En segundo lugar, el Blanco, como Albatio o purificación
- En tercer lugar, el Amarillo, como Gradatio o Elevación
- En cuarto lugar, el Rojo, como la perfección del Secreto Supremo

El Juniorus tenía que aprender varias páginas de símbolos alquímicos y su significado, ya que cada signo tiene un significado cabalístico específico que se empezaba a utilizar en el cuarto grado, así como el cifrado obligatorio. (Cada grado tenía su cifrado específico).


2 - Teórico (Theoricus)

También componía un grado estrictamente teórico, que llevaba el lema de "a través de la observación de la naturaleza, llegamos a conocer a Dios y a nosotros mismos". Se enseñaba una interpretación alquímica del Génesis, así como una doctrina general sobre la creación y  sus habitantes, y la relación existente entre el macro y  el microcosmos.  También se estudiaba la Cadena de Oro de Homero y las obras de Arnau de Vilanova,

El siguiente texto pertenece a un extracto de esa doctrina, que explica brevemente la triple naturaleza del hombre y su composición.

"El hombre, cuyo cuerpo está compuesto de los elementos inferiores, cuya alma pertenece al Cielo Medio, y cuyo Espíritu se origina de Dios, asume de esta manera lo superior, lo inferior y lo medio,  que es una naturaleza entre el mundo visible e invisible y sus múltiples fuerzas; sin embargo, su estado natural y orden se perdieron a causa del pecado y su subsiguiente maldición, y todas sus tres partes se sometieron a numerosas enfermedades".


El hombre y su cuerpo

"El cuerpo del hombre no es muy diferente de la materia y el cuerpo del animal más perfecto, sólo es más hermoso en la forma y las proporciones, que encajan por su secreta condición".

El Alma

"Al igual que los animales, que poseen un alma sensual, para gobernar el cuerpo y para formar imágenes de las cosas comprendidas a través de los sentidos; esta fuerza de la imaginación, sin embargo, es más fuerte en el hombre que en los animales, ya que también es capaz de dispersar lo comprendido en Imágenes, combinar y formar otras nuevas".


El Espíritu

"Pero ante todo, en el hombre se da un espíritu viviente, soplado en su nariz, y un razonable Espíritu, libre y limpio de toda la materia y sus elementos. Este es un espejo, en el cual la mayoría de las cosas remotas están siendo retratadas como presente, y donde el pasado puede ser recuperado. Pero incluso este ser espiritual y simple puede no solo ser juez, asumir o descartar los conceptos percibidos por los sentidos, sino también a través de su contemplación investigar lo espiritual, por los sentidos de las cosas incomprensibles. Esta habilidad es la astucia. Su voluntad decide de acuerdo con lo que reconoce por su inteligencia, como bueno o malo. Además, Dios creó la conciencia como  testigo interior y juez, así el hombre es consciente del conocimiento y las acciones. ¡Ay de aquel que no  escuche su voz!.

La intención del Creador con esta composición es que el cuerpo se rija por el Alma, y ésta se regirá por el Espíritu razonable. Si es cautivado el Alma por la sensualidad, y el Espíritu se somete a ese reinado, entonces muere y el muerto viviente pierde todo su poder de conocimiento superior. Si, sin embargo, si el Espíritu se une con el amor más esencial de Dios a través del renacimiento, entonces se puede fácilmente, a través de la ayuda de Dios, liberarse de todas las imágenes terrenales, y con ello de los antojos ser despertado. A continuación, se eleva a través de los misericordiosos rayos de sol de Cristo y se convierte en el Templo Espiritual santo, lo que le permite sentir y saborear el poder del próximo Mundo que le espera a sí mismo.

El  Alma Carnal del animal y las fuerzas inferiores duelen y están inactivos cuando el Espíritu razonable eleva en sí a Dios y se somete antes de su majestuoso trono, a recibir la Luz Divina".



3 - Práctico (Practicus)


Para avanzar en el tercer grado, el candidato tenía que entender correctamente los Tres Reinos de la Naturaleza con sus directores; el Concorde de los Filósofos, así como su formas, manipulaciones, Hornos y vasos.

Aquí verdadera alquimia de laboratorio comenzó, donde uno tenía que aprender sobre las condiciones de un laboratorio, los preparativos necesarios para hacer filosófico, y la forma de preparar el Menstrua radical y universal de cada uno de los tres reinos. Después de uno había preparado los, las instrucciones dijeron:

Aquí uno tiene los 4 menstruos juntos, donde cada uno de ellos contiene en sí mismos sus Tres Principios radicales abiertos, de donde, por mediación del Lapis Mineralis, Vegetabilis, Animalis y Universalis se puede operar la Vía Húmeda. Y a pesar de que estas cuatro aguas son externamente muy diferentes, son sin embargo internamente una, y cada hermano debe saber, qué es cada una de ellas.


  Los 4 elementos están en concordancia, los cuales son    y  Pero como 3, Spiritus, Corpus y Anima : ,  también Alcali, Aridum y Volátil, y estos son también, como el hombre y la mujer, Agente y Patiente, y Que da a luz, nutre, destruye y otra vez da a luz todo.

Enseñanzas de Alquimia sobre como operar la Vía Húmeda, preparar el Lapis mineral, vegetal, animal y Lapis Universal. También se dan 7 operaciones en la Vía Seca y su operativa y la lectura obligada de la obra maestra de Welling, "Opus Mago-Cabbalisticum"



4 - Filósofo (Philosophus)


Este grado era  una continuación de la Alquimia de laboratorio, se enseña la verdadera Imagen Filosófica de los Reinos, animal, vegetal y mineral. Algunas recetas alquímicas incluido la "Preparación del Menstruo Radical", "Preparación de los Lapis Mineralis según la Vía Húmeda", "calcinatio y putrefactio del Oro", "Resolutio y Coagulatio del Oro" y "¿Cómo fabricar una lámpara que arde eternamente" (!). Se leen referencias bíblicas para mostrar la importancia de los números 4 y 40, que se consideran tienen un gran significado en el trabajo alquímico, y se usan en las operaciones de los grados más altos.


5 – Adepto Menor (Adeptus Minor)


Aquí se aprende Cábala cristiana, , estudiandola  sobre todo en relación con la Alquimia.

Las operaciones alquímicas (10 en total) se centraban en los misterios del Sol Filosófico y de la Tierra, cómo preparar el Vitriolo Mineral y trabajaren la curación con tinturas. A partir de este grado en adelante, los miembros ya no trabajaban juntos con miembros de los grados más bajos en  operaciones alquímicas, aparte de cuando los instruyen.

Un libro importante para este grado era la "Cábala Denudata", de Knorr von Rosenroth.






Reproducido imagen representa una recepción en el quinto grado de la Oro und Rosenkreutz Orden. (Publicado por Beyer, a partir de una copia en el archivo de Sodalitas Rosae+Crucis et Solis Alati.)



6 – Adepto Mayor (Adeptus Majior)


Trabajos alquímicos centrados en diferentes preparaciones de la sal filosófica y cómo coagular la Piedra de flema. También se enseñaba como utilizar el propio estómago como Athanor, y se daban instrucciones sobre ciertas restricciones en la comida, etc. También en este grado se enseñaba la Vía Seca más elaborada sobre la que debía trabajarse para construir la Piedra Mineral. Un importante estudio era la "Schlüssel der Wahren Weisheit y Der Brújula der Weisen.





La imagen reproducida representa una recepción en el quinto grado de la Orden Gold - und Rosenkreutz. 
(Publicado por Beyer, a partir de una copia en el archivo de Sodalitas Rosae+Crucis et Solis Alati.)



7 - Adepto Exempto (Adeptus Exemptus)


El trabajo alquímico centrado en el rocío de la mañana, cómo preparar el Red Lion trabajando con la propia sangre, así como la fabricación de las piedras de todos los cuatro reinos y la mucho renombre Piedra Filosofal. En comparación con los recibos alquímicos anteriores, la preparación de la piedra filosofal no requería tanto material, aunque el proceso tomó varios meses y tuvo que ser preparado solo. La operación se basa en la Splendor Solis tratado, y se resume en una versión sueca de los Arcanos Arcanorum. Por Ende el Aureum Vellus convirtió en un importante estudio. Magia (Magia naturalis) fue aquí encontrado y trabajado con por primera vez.


8 – Magistri (Magister)


El trabajo mágico se desarrolló más ampliamente, donde se estudió y trabajó con el Opus Astrale Universalissimum - en pocas palabras, cómo el Espíritu Universal influyó en la Tierra desde el Sol, la Luna y los planetas visibles, y cómo esto se refleja en el interior del hombre en los flujos y reflujos. En resumen, el trabajo consistió en la magia de estilo salomónico. El trabajo alquímico centrado en el Elixir de la Vida.


9 – Mago (Magus)

La Corona del sistema era el Urim y Thumin, el sistema Schemhamphoras y trabajar teúrgia en lo que llamaron Magia Divina. La verdadera implicación de la Piedra de los Sabios era dada, como se muestra a continuación.

En relación con el arte de la magia, la Orden enseñó que:

"Nuestra magia no es ninguna magia ordinaria. Nuestra magia no es lo natural, por lo que se entiende por todos filósofos. No es cualquier arte negro, porque es una obra del diablo y el diablo no puede fijar la vista sobre los ojos de uno de nuestros magos. No es de la denominada magia blanca, que sucede a través de acciones so- llama buen espíritu, que aún son demasiado impuros para mostrar delante de Dios; nuestra magia es la verdadera Magia Divina, un poder, a través del cual, al igual que Moisés y Elías, estamos en contacto personal con Dios, y por el cual podemos transmitir nuestros mensajes mutuos a través de los espíritus que han sido purificados por Dios y viven en Dios. Estamos en posesión de las dos cualidades principales de Jehová,  crear y aniquilar  todas las cosas en la naturaleza. Así como Moisés, somos capaces de transmutar el agua en sangre; al igual que Josué, podemos utilizar el sonido para transformar las ciudades en polvo."




Schemhamphoras


La Orden trabajó el sistema Schemhamphoras basado en el libro Semiphoras y Schemhamphoras, publicado en 1686. Es un tratado de Magia salomónica, donde se enseña cómo ponerse en contacto y comunicarse con la Divinidad y sus agentes tal como hiciesen Moisés y Salomón. A cada miembro se le asignaba ángels personal, con el que establecer contacto. Estas operaciones requieren de un específico tipo de círculo mágico trazado en el suelo, según la naturaleza del propio ángel personal o el ángel al que se quería preguntar / dar instrucciones a (los 10 círculos diferentes relacionados con el 10 Sephiroth). Anteriormente existían una serie larga de purificaciones y oraciones que eran escrupulosamente seguidas ante del conjuro real. Las conjuras podían efectuarse de tres formas diferentes, a saber: 1ª, con resultado de que el ser se apareciese  en sueños, 2ª El ser debía aparecer al estar despierto en la noche, y 3º el ser debía aparecer inmediatamente en forma física en frente del círculo.

En general, el trabajo es muy similar a las operaciones del sistema francés Elus Cohen de Martinez de Pasqually, aunque un poco más fácil de entender.



Magia Divina


En el IXº grado, se proporcionaba a los miembros la lectura de un manuscrito llamado Magia Divina, que actualmente es ampliamente conocido como la operación de Abramelin. Este manuscrito describe un largo trabajo teúrgico de unos seis meses de duración que tiene como fin último establecer contacto y diálogo con los Santos Ángeles de la Guarda. Después que este canal ha sido abierto y se ha establecido contacto, se evoca una legión de espíritus demoníacos que se someten a la voluntad del mago, que actúa al servicio de Dios el Altísimo.

Después de haber sido compuesto originalmente por un Judio llamado Abraham von Worms, el primer capítulo describe cómo su maestro Abramelin le enseñó el sistema, de ahí su nombre. En la Orden Gold - und Rosenkreuz, sin embargo, al ser una Orden cristiana, se eliminaba ese capítulo, y el documento sólo contenía las dos capítulos con las instrucciones y los cuadrados mágicos. Además, en las versiones publicadas varias de las implicaciones morales que uno encuentra están completamente ausentes en las instrucciones, sobre todo cuando se trata de la moral judía y costumbres, que en algunos casos se vuelven a escribir en un tono más cristiano. Y, sorprendente o no, todos los cuadrados mágicos son diferentes;  por lo general tienen idénticos títulos y descripciones, pero exceptuando en pocas ocasiones, no guardan similitud alguna con la obra publicada. Agrega también algunos dibujos muy hermosos y detallados del santuario, su altar y el traje ritual que debe portarse.



Urim y Thumin


El secreto más supremo y legendario de la Orden era "Urim y Thumin" (8), que era descrito como "el conocimiento de la triple luz sobrenatural, a través de la cual se podía investigar el origen, pasado, presente y futuro de todo lo que es". Este trabajo en realidad era una combinación de Alquimia y Magia, que producía una Piedra de adivinación, consagrada a los siete Grandes Vigilantes.
  
Para construir el "Urim y Thumin", había que purificar cada uno de los siete metales a su  hora específica del día, y posteriormente mezclarlos con ciertos otros ingredientes. La siguiente Luna nueva se fusionaban los siete metales y se procedía a trabajarlos en una forma especial. Nuevamente de acuerdo con las horas planetarias se procedía a inscribir ciertos nombres mágicos. Posteriormente, durante el viernes siguiente, se encerraban juntos en dos vasos grandes y otros  cinco más pequeños, previamente se habían molido junto con láminas de oro.  A medida que el Sol ingresaba en el signo de Leo, se colocaban las cuatro piedras en el fuego y se componía la Piedra de los Sabios que nunca brilla.

Esta se colocaba en el vaso más grande;

En medio del gran vaso de cristal, se colocaba el Lapis Philosophorum compuesto de las cuatro piedras y sobre la cada uno de los cuatro lados, se colocaban las cuatro piedras simples, a saber. Animal, Vegetal, Minerales y la Piedra Astral.  Y en el pequeño óvalo de arriba el Fuego Sagrado del Señor, con el que los hijos de Israel encendieron el sacrificio.

Para usarlo, se necesitaba una cámara limpia y aislada (donde nadie había comido o bebido), en la que se colocaban siete sillas alrededor de una mesa central. Cada una de las sillas debía ser marcada con los nombres de su planeta. A continuación, el Urim era extraido  de su caja para ser colocado sobre la mesa, junto a dos velas encendidas. Después se sentaban en las sillas los siete miembros más antiguos y seguían una serie de Meditaciones, con incienso, oraciones y salmos,  Si más de siete miembros estaban presentes, los restantes debían permanecer detrás de las sillas y simplemente observar la ceremonia. Los siete ancianos entonces meditaban en silencio y miraban al Thumin.  entonces podían ver con gran humildad, lo que deseaban ver, saber o entender - ya sea que correspondiese el macrocosmos o microcosmos, ángeles, personas vivas o muertas, situaciones del pasado, presente o futuro -  que se presentaba como en una luz brillante entre sus rostros y el Thumin.

Durante y después de la ceremonia, sólo se permitía discutir la experiencia si se refería a la Orden o a sus miembros.

La ceremonia del IXª concluía con oraciones, y después de que todo el mundo había abandonado la cámara se retiraba el UrimThumin y se extinguían las velas.
En resumen, en el IXº grado se estaba a punto de convertirse en un verdadero mago y profeta, que, sin embargo, debía someterse a la necesaria regeneración física y moral, logradoa a través de la Alquimia y la Magia.

Tal vez debido a la obra alquímica avanzada necesaria en la construcción, otra forma también existido ...



Una iglesia Rosacruz


En Suecia no existe actualmente una iglesia Rosacruz secreta llamada la Teosofía Apostolica Rosœ Crucœ. Este sistema teosófico Rosacruz que también se llamaba la "verdadera iniciación", se abrió a unos pocos miembros elegidos de un alto grado de la Orden Gold-und Rosenkreuzer,  consistía en tres ordenaciones - sacerdote, obispo y patriarca -  Pero actualmente no encontramos ningún rastro de él fuera de Suecia, y existe una gran probabilidad de que este sistema fuese creado por el místico sueco Emanuel Swedenborg (1688-1772) y sólo haya existido en ese país.

El objetivo de los tres ordenaciones era posibilitar al candidato el establecimiento de un contacto consciente y regular con su Santo Ángel Guardián y alinearse con su tradicional ángel específico, así llegaría a convertirse  en un verdadero profeta, viendo y conociendo los caminos del Señor. Para ello se utilizaban diversos talismanes mágicos con los que el candidato trabajaba a diario durante varios años. El candidato no oficiaba misas para otras personas a menos que fuese sacerdote ordenado oficialmente, sino que dicho Sistema estaba establecido como una Iglesia Interior.

La letanía se utiliza en las ordenaciones proviene del manual sueco (protestante) de la iglesia de 1693, pero su profesión de fe es única y es, probablemente inspirado en el francés L'Église Constitutionelle. Un dialecto occidental del arameo se utiliza en las ordenaciones, el mismo dialecto que también se utiliza en las Iglesias patriarcales sirias de Antioquía. Los diversos y muy bien implementos iglesia grabadas (de cáliz y la patena de obispo y patriarca varitas) fueron algo que cada miembro tuvo que construirse a sí mismos.

Aunque el aspecto teosófico es su principal influencia. y a pesar del nombre del Sistema, que introduce la palabra Rosacruz, éste parece más bien derivado del místico sueco Emanuel Swedenborg que de la tradición Rosacruz, 



Cagliostro y los Arcanos Arcanorm


Como podemos deducir de lo anterior, existe una gran similitud entre el Sistema de la Orden Gold-und Rosenkreuz y los Arcanos Arcanorum de Cagliostro.(10) Ambos trabajaron para lograr la regeneración moral y física a través de la Alquimia y la Magia, en las que el número 40 era considerado de extrema importancia. Las operaciones en cuestión y los conceptos esotéricos procuraban al que buscaba la reintegración a 4 (Reinos y elementos), 1 (Santo Ángel Guardián), y 7 (ángeles planetarios). Y de hecho hay una conexión directa entre los dos Sistemas, ya que, de acuerdo con el mayor estudioso de estos movimientos, Karl Frick, se sospecha que Cagliostro estableció un Capítulo Rosenkreuz con el mismo nombre que el del Capítulo sueco.(11)  La  Estudiosa Rosacruz Susanna Åkerman también  ha podido confirmar que Cagliostro visitó Suecia(12) , Y se han encontrado recientemente cartas de Cagliostro donde expone ciertas operaciones alquímicas, a miembros de la logia sueca.





Conflicto y declive


Como con muchas órdenes esotéricas, la Rosacruz de Oro tuvo sus detractores. Sin embargo, en su caso, estos no fueron meramente ex miembros descontentos u otros grupos que temían la competencia. Sus dos principales detractores fueron los Illuminati bávaros y los hermanos asiáticos.

En el último cuarto del siglo XVIII, los miembros de la Rosacruz de Oro se integraron en  logias masónicas regulares en toda Europa Central y oriental. Uno de los factores que alimentaron los ataques sobre La Rosacruz de Oro fue el declive del poder de la congregración de la Estricta Observancia Templaria, especialmente después de la Convención masónica de 1782 en Wilhelmsbad, convocada por el Duque de Brunswick, Gran Maestre alemán de los masones de la Estricta Observancia Templaria. Otro fue el Pietismo que era un componente clave de la Rosacruz de Oro.

Fundada en 1776 en Ingolstadt por Adam Weishaupt, profesor de derecho canónico y filosofía, los Illuminati eran el polo opuesto de la Rosacruz de Oro. Los Illuminati eran acérrimos partidarios de la Ilustración, exponiendo sus objetivos como la ciencia, razón, la educación y el rechazo de la "superstición", que más tarde llegaron a utilizar como un eufemismo para la religión. Walker, ve la obra alquímica de la Rosacruz de Oro como una locura. Allí así como la sospecha de que ex jesuitas mantienían importantes posiciones en la Orden. Los Illuminati eran seculares en su filosofía destacando la iluminación y los filósofos clásicos en sus estudios de grado, y esto llevó al conflicto directo con la Rosacruz de Oro. En 1783, la Rosacruz de Oro encendió la ofensa, haciendo uso de los miembros bien colocados para tratar de eliminar a los Illuminati. En una correspondencia, los Illuminati se refieren a "esta secta... se ha fijado la tarea de destruir el viaje del alma a la luz de la creencia y de nuestro Señor y Redentor del mundo, así como su curativo eterno de niños ya demasiado sumido en la oscuridad de la humanidad..."

La Rosacruz de Oro eran capaces de adherirse a sus puntos de vista pietistas, sin temor a las posturas radicales de la Iglesia Católica. Entre 1784 y 1786, varios gobernantes alemanes emitieron edictos contra las "sociedades secretas". Mientras que esto impactó a los Illuminati, que vieron el cierre obligatorio de muchas logias masónicas. La Rosacruz de Oro, por el contrario, no fueron  seriamente afectados.

En 1781 en Viena, Hans Heinrich, barón Ecker von Eckhoffen, fue expulsado o dimitió de la Gold-und-Rosekreuzer. Casi de inmediato, apareció una declaración, titulada "Der Rosenkreuzer in seiner Blösse" (los Rosacruces expuestos), que condenaba a los Rosacruces por discriminar a los judíos (a menos que fuesen ricos), subrayando la correcta interpretación de la escritura hebrea y pidiendo solidaridad judeo-cristiana. Se sospecha que los H.H. de Ecker von Eckhoffen eran, de hecho, los autores de esta declaración, escribiendo bajo el seudónimo de Magister Pianco. En la formación de los hermanos asiáticos, incluian aspectos detallados cabalísticos, pero en este momento tenían procedimientos no detallados por el que los judíos podrían entrar en la orden. No obstante, en 1782, H.H. Ecker von Eckhoffen fue propuesto para presentar su nueva orden a la Convención de Wilhemsbad, impidiendo acudir a la  y no se le permitió presentar, como resultado de una protesta presentada por miembros prominentes del lodge Berlin schotti Alte...

En 1781 en Viena, Hans Heinrich, Barón, Ecker de esquina esperando que lo expulsó o renunció el oro y la Rosekreuzer. Casi de inmediato exponer de apareció, llamado "los Rosacruces en su desnudez" (los Rosacruces exponen), que condenó los Rosacruces para discriminar contra los judíos (a menos que fueran ricos), subrayó la correcta interpretación de la escritura hebrea y pidió solidaridad judeo-cristiano. Se sospecha que el H.H. Ecker de esquina esperando que, de hecho, el autor de esta exposición, escribiendo bajo el seudónimo de Magister Piancó. En la formación de los hermanos asiáticos, él incluyó aspectos cabalísticos más detallados, pero en este momento tenía procedimientos no detallados por el que los judíos podrían entrar en la orden. No obstante, en 1782, H.H. Ecker de esquina esperando propuestas presentar su nuevo orden a la Convención de Wilhemsbad, impidiendo acudir a la Rosacruz de Oro, como resultado de una protesta presentada por miembros prominentes de la Logia de Berlín del Antiguo Rito Escocés lodge Friedrich del León de Oro:

"Sabemos que Satanás y sus emisarios llegan allí para trabajar sus travesuras... sabemos que un orden totalmente nuevo y espurio, los caballeros de la luz verdadera, ha sido creado y se divide en las siguientes cinco categorías: novicios de tres, cinco y siete años, los levitas y los sacerdotes." Todos son entregados de forma gratuita para realizar actos diabólicos de la magia negra".

Este rechazo no desanimó HH Ecker von Eckhoffen. Regresó a Viena para promover a la Hermandad Asiática. Mientras que sus primeros pasos hacia la integración total fueron tentativas, él estaba junto a la opinión de que a los Judios y otros no cristianos se les debía permitir ingresar en Órdenes esotéricas/ masónicas. Este punto de vista tambiénera compartido por su hermano, Hans Karl, el Barón Von Eckhoffen Ecker, quien más tarde escribió un folleto bajo el seudónimo de Karl Friedrich von Boscamps, (Lasopolski), apoyando la aceptación de los Judios en la masonería.

La Hermandad Asiática estaba disfrutando de un crecimiento en los reinos y principados alemanes, en Austria, Hungría, Bohemia y Polonia. Sin embargo, en 1785, el emperador José II emitió un edicto, colocando a todos los grupos masónicos bajo la supervisión del Estado (Freimaurerapatent). A la luz de estas restricciones, HH Ecker von Eckhoffen buscó patrocinio real entre los príncipes protestantes del norte. Mientras tanto, en 1786, un panfleto anónimo fue publicado en Hamburgo, condenando a la Hermandad Asiática por admitir a Judios como miembros, y decir que sólo lo hacían por dinero. Este folleto sería sólo el comienzo de una campaña virulenta contra la Hermandad Asiática y sus respuestas a estos ataques pueden haber sembrado las semillas de su propia destrucción. Otras declaraciones siguieron en 1787 y luego las luchas internas sobre las deudas pendientes de pago llevaron al cisma final. En 1790, la publicación  "Der Asiate en cerquero Blosse gründlicher oder Beweis dass die Ritter und Bruder Eingeweihten aus Asien achte Rosenkreuzer sind" ("El asiático expuesto, o una demostración básica de que los Caballeros Iniciados y Hermanos de Asia son auténticos Rosacruces").  atacaba a la Orden, alegando que todo su conocimiento y sabiduría procedían de adeptos de la propia Orden, en lugar de proceder de antiguos Adeptos, y que la orden no era más que otro grupo más Rosacruz. La repentina muerte de Hans Heinrich en 1791 casi selló el destino de la Orden. Dos de sus legados duraderos son la aceptación de los no cristianos en círculos masónicos y su increíble revista de la sabiduría esotérica, El Signatstern (The Blazing Star). La revista y actividades de la Orden cesaron hacia 1810.

La Rosacruz de Oro no eran inmunes a los conflictos internos, pero en su caso, la estricta jerarquía exacerbaba los problemas. Dos personas - all servicio del rey de Prusia, el rey Federico Guillermo II, que era el sobrino del rey Friedrich der Grosse (Federico el Grande) - Johann Rudolph von Bischoffswerder y Johann Christoph Wöllner, pueden ser acusados ​​de ser los máximos responsables de la desaparición de la Orden, a partir de los problemas internos que habían comenzado ya en 1785.

El descontento en la Orden se puede atribuir a ciertos miembros que tenían fuertes expectativas no cumplidas en la consecución de sus experimentos alquímicos que causaron frustración y sospechas de influencias jesuitas entre los Superiores Desconocidos. En un intento por frenar el descontento, la dirección convocó una Convención General a finales de 1787, donde iban a ofrecer aclaraciones sobre estas cuestiones a los miembros. En su lugar, emitieron una Silanum que, en efecto, suspendió todos los trabajos de campo. Sin embargo Bischoffswerder y Wöllner no se sometían al mismo. La Orden continuó en Prusia durante un tiempo, con Bischoffswerder influyendo en el rey a través de su creencia en lo sobrenatural y Wöllner presionando al rey para obtener su apoyo. La Orden también continuó en Viena, pero se disolvió finalmente allí en 1792 por un decreto de los Superiores Desconocidos que declaramos en parte: "Nos retiramos. Estamos destruyendo el edificio al mismo tiempo, que estamos eliminando las grietas en él".

Entre los intentos de Wollner para instituir la ortodoxia luterana y la censura en sus visitas militares a Prusia y de Bischoffswerder en materia de política exterior con Austria y Francia - con la que Wöllner estaba en vehemente desacuerdo - una división se abrió entre el Rey y Wöllner  que continuó hasta la muerte del rey en 1797. Cuando el hijo del rey Federico Guillermo III, ascendió al trono, tanto Bischoffswerder como Wöllner fueron despedidos y la influencia de la Orden cesó.



Legado


Uno de los principales legados de la orden Gold-und-Rosenkreuzer se encuentra hoy en la Societas Rosicruciana in Civitatibus Foederatis (SRICF)

Otro legado es la estructura de los grados que, con algunos cambios, está intacta. Tenemos el grado Supremo Magus, pero de lo contrario, los grados aún serían nueve.

La membresía en la SRICF se alcanza sólo por invitación, como sucedía en la Orden Gold-und-Rosenkreuzer en el siglo XVIII.

SRICF todavía es vista como una Orden Cristiana. Los miembros han de ser cristianos practicantes, al igual que en la Orden Gold-und-Rosenkreuzer. Mientras que el paisaje de las denominaciones cristianas se ha ampliado significativamente desde el siglo XVIII, estos requerimientos siguen en pie.




Resumen


En el s.XVIII la Orden Gold-und Rosencreuzer buscó promover la Alquimia de laboratorio como preparación para la verdadera magia divina. Durante varios años, tuvo un gran éxito en toda Europa. No Obstante, Nada dura eternamente, y en lugar de los 10 años de reforma obligatoria (que debía haber tenido lugar en 1787), la Orden se desvaneció lentamente, debido a conflictos internos, experimentos alquímicos con resultados fatales; Superiores Desconocidos que nunca llegaron a entregar las enseñanzas más secretas, y conflictos exteriores con la Hermandad Asiática, los Illuminati y la escena iluminista en su conjunto. 

A finales del s. XVIII, el término rosacruz había perdido casi todo su anterior prestigio, y se había convertido en un sinónimo peyorativo de charlatán, Impostor o simplemente ignorante. Sin embargo, sus enseñanzas y la doctrina han seguido influyendo e inspirando a cientos de grupos e individuos, ya sean éstos conocedores o no del origen histórico del término.

Ordenes como la Orden de los Caballeros y de los Hermanos de San Juan Evangelista de Asia en Europa (Hermandad Asiática), la Societas Rosicruciana en Anglia (SRIA), la Golden Dawn y Rosae Crucis Rubeae y Aureae (GD, RR y A.C..), Y más recientemente Sodalitas Rosae+Crucis et Solis Alati (SRC y S.SA) son herederas y perpetuan el legado de la antigua Orden Gold-und Rosenkreutz.

Un impresionante legado que  esperamos haber esbozado en este artículo.

(Existe un estudio mucho más profundo sobre esta Orden y sus doctrinas, publicado  por Ian Cowburn, Nick Farrell y Tommy Westlund.)




Referencias



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Dehn, Georg y Guth, Steven. The book of Abramelin. Lake Worth, Florida, 2006.

Frick, Karl R. H. Die Erleuchteten. Graz, 1973.

Frick, Karl R. H. Licht und Finsternis II. Graz, 1978.

Labouré, Denis.  De Cagliostro  Arcana Arcanorum, 1995
.
McIntosh, Christopher. La Rosa Cruz y la Edad de la Razón. Leiden, 1992.

McIntosh, Christopher. Los Rosacruces. York Beach, Maine, 1998.

Renato, Sincerus. Die wahrhafte und volkommene Bereitung des philosophischen jarras der Brüderschafft aus dem Orden des Gulden und Rosen Kreutzes. Breslau, 1710

Akerman, Susanna. Rose Cross over the Baltic. Leiden, 1998.




Bibliografía seleccionada


Boscamps (Lasopolski), Karl Friedrich von. Werden und können Israeliten zu Freimaurer aufgenommen werden? (Will and can Jews be accepted as Freemasons?). Hamburg, 1788.

Churton, Tobias. The Invisible History of the Rosicrucians. Rochester, Vermont: Inner Traditions, 2009.

Cooper-Oakley, Isabel. The Asiatic Brothers. The Theosophical Review, Vol. XXIV, No. 144. London, England, 1899.

Epstein, Klaus. The Genesis of German Conservatism. Princeton, New Jersey: Princeton University Press, 1966.

Greensill, M.B.E., T.M. History of the S.R.I.A. 2nd ed. Premier Metropolis, 2003.

Greer, John Michael. The Element Encyclopedia of Secret Societies and Hidden History. New York, New York: Barnes and Noble Publishing, Inc., 2006.

Katz, Jacob, Oschry, Leonard, Jews and Freemasons in Europe, 1723-1939. Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press, 1971.

McIntosh, Christopher. The Rose Cross and the Age of Reason: Eighteenth-Century Rosicruciansim in Central Europe and its Relationship to the Enlightenment. Albany, New York: State University of New York Press, 2011.

McIntosh, Christopher. The Rosicrucians. 3rd rev. ed. San Francisco, California: Weiser Books, 1998.

White, Ralph, ed. The Rosicrucian Enlightenment Revisited. Hudson, NY: Lindisfarne Books, 1999


Notas


1 "wahrhafte und volkommene Bereitung des philosophischen jarras der Brüderschafft aus dem Orden des Gulden und Rosen Kreutzes" (1710).

2 Richter afirma en el prólogo que le habían dado el documento de un profesor de la Técnica, y que sólo el 9 Rosacruces existía en ese momento.

3 Un círculo Rosacruz operaba en Suecia, que utilizó el ritual de iniciación de Richter. Según sus documentos, los miembros habían aumentado en ese momento a un máximo de 12. Por lo tanto, o no consideraban Gold-und Rosencreuz como una Orden legítima o bien desconocían su existencia.

4  Como Orden Alemana, tenían regulaciones para más o menos todo lo que ...

5 La obra maestra "Opus Mago-Cabbalisticum et de Welling Theosophicum" fue una lectura obligatoria a partir de ese momento.

5 "Preparación de Argentum Vivum", "Preparación del Regulus", "Preparación de Aviculuis", "La Animación del Argentum Vivum de Aviculius "," Aaation "," Imhibition y multiplicació ".

6 La Orden Gold und Rosenkreutz no estaba muy interesada en el estudio de la Cabalá, algo que su posterior rival,  la Hermandad Asiática y sus descendientes, tenían como primer objetivo.

7 Traducciones del inglés han sido publicadas por Mathers, El Libro de la Magia Sagrada de Abramelin el Mago (2004) y más recientemente por Dehn, El libro de Abramelin: Una nueva traducción (2006).

8 En el Antiguo Testamento, se describe cómo el sumo sacerdote llevaba una placa de pecho que contiene las dos piedras de Urim y Thumin, a través del cual la Voluntad de Dios se hizo conocida.

9 Las instrucciones dicen que los Superiores de la Orden utilizaban este método para asegurarse que los miembros vivían una vida una buena y Temerosa de Dios. La admisión a los grados superiores no se producía hasta el momento en que el miembro había sido aprobado. 

10 Véase, por ejemplo los "Arcana Arcanorum De Cagliostro" ,  Denis Labouré (1995).

11 Ver "Licht und Finsternis II" de Frick  (1978).

12 Åkerman encontró varias cartas en archivos suecos que mostraban con su habitual estilo grandioso que Cagliostro estuvo aquí.




























































Musica: "Las Puertas de Amalec"

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